Investigan si era víctima de trata la joven asesinada

Por el momento no hay registro de que Rosario Giménez Ortíz, ultimada a tiros cerca de Mari Menuco, haya ingresado legalmente al país. El ADN será la clave para resolver el asesinato.

Por Redacción

Archivo

En la audiencia de ayer se confirmó que el sospechoso del homicidio, Juan Carlos Acuña, permanecerá dos meses en prisión preventiva.

NEUQUÉN (AN).- La confirmación de la identidad de la joven que el domingo pasado fue asesinada en la zona de Mari Menuco abrió un nuevo interrogante y llevó a la Justicia neuquina a investigar si la muchacha era víctima de una red de trata con fines de explotación sexual. El sábado se supo que la joven se llamaba Rosario Gladys Giménez Ortíz, que era de nacionalidad paraguaya y que tenía 27 años. La identificación la brindó una amiga con la que vivía en un conventillo de Plaza Huincul, quien primero la reconoció por el identikit difundido por los investigadores y luego en la morgue judicial. Esa identificación fue la que abrió el nuevo interrogante, dado que hasta el momento no se encontró ningún registro en Migraciones que dé cuenta de que Rosario Giménez Ortíz haya ingresado alguna vez en forma legal al país. Ayer, en la audiencia en la que se confirmó que Juan Carlos Acuña (42) permanecerá dos meses en prisión preventiva acusado de ser quien ultimó a la joven, el fiscal del caso Maximiliano Breide Obeid reveló que el crimen “podría enmarcarse dentro de un caso de trata de personas o violencia de género”. Sin registro de ingreso Breide Obeid explicó que “el caso tiene ribetes de características relacionadas con el ejercicio de la prostitución”, ya que la joven, apodada “Cariño”, se dedicaba a esa actividad. Y anticipó que “estamos viendo la forma en la que la víctima ingresó al país”. El crimen de Rosario Giménez Ortíz tiene la impronta de un crimen mafioso. La joven fue llevada hasta una zona descampada, en el área de Lindero Atravesado, en cercanías al acceso al complejo La Península. Allí la hicieron arrodillarse y le dispararon dos veces de frente, para terminar rematándola con un tiro por la espalda. Su cuerpo fue encontrado dos horas más tarde, cerca de las 18, por el personal de seguridad de una empresa petrolera. Si bien los investigadores dieron con Acuña, más conocido como “Pichi Quemado”, porque un testigo lo oyó decir que se le “había ido la mano con Cariño”, se supo que una serie de estudios de ADN serán centrales para cerrar el caso con evidencia objetiva. Es que así como debajo de las uñas de la muchacha se encontraron restos que serán peritados, en el cuerpo de la joven se encontró un cabello que no es de ella y que podría identificar a la última persona que la vio con vida. En tanto que en el auto de Acuña (que coincide en su descripción con la que aportó un cuidador de un predio de la zona del hallazgo del cadáver) los peritos encontraron una mancha en el asiento del acompañante que se analiza si es de sangre.


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