Irak espera la sentencia a Saddam con toque de queda
El ex dictador iraquí podría ser condenado a muerte por la masacre de kurdos. Temen que se desate una ola de violencia al conocerse el veredicto.
BAGDAD.- El gobierno iraquí multiplicó las medidas de seguridad ante el anuncio del veredicto en el juicio contra el ex presidente Saddam Hussein, quien puede ser condenado a muerte hoy, y decretó un toque de queda en Bagdad y en otras dos provincias del país. «El gobierno iraquí impondrá un toque de queda en Bagdad y en las provincias de Diyala y Salahedin (al norte de la capital)», indicó el consejero iraquí de seguridad nacional, Muaffaq al Rubai, quien no dio más detalles.
La circulación de automóviles ya está prohibida en Bagdad entre las 21H00 y las 06H00 locales (18H00 y 03H00 GMT). El gobierno iraquí también ha puesto a las fuerzas armadas en alerta ante la sentencia que pronunciará hoy el Alto Tribunal Penal iraquí, y anuló los permisos de salida a los soldados.
El objetivo es evitar la violencia cuando se anuncie el veredicto en el juicio de Dujail contra Saddam Hussein y siete coacusados, procesados por la muerte de 148 habitantes chiítas de este pueblo al norte de Bagdad, como represalia a un atentado fallido en 1982 contra el convoy del entonces presidente.
«La condena a muerte pondrá Irak a sangre y fuego y llevará la región al abismo», advirtió recientemente el jefe de los abogados de Saddam Hussein, Jalil al Dulaimi, en una carta dirigida al presidente estadounidense, George W. Bush. «La única solución para salvar Irak, la región y el mundo es liberar a Saddam Hussein», añadió.
Por otra parte, el equipo defensor de Hussein pidió ayer la postergación del anuncio de la sentencia a su representado, previsto para hoy, a causa de las elecciones legislativas que se celebran en Estados Unidos el 7 de noviembre.
El ex dictador dijo no querer ser sentenciado antes de las elecciones estadounidenses, ya que eso podría ser utilizado por el Partido Republicano y el presidente George W. Bush, muy criticado por su política en Irak. Saddam fue juzgado junto a otros siete funcionarios de su régimen por las ejecuciones de 148 chiítas de la pequeña ciudad de Duyail en 1982.
Pero todavía es una incógnita si el anuncio de la sentencia no se retrasará de nuevo para no entorpecer el final de un segundo proceso por genocidio contra los kurdos.
De todos modos, un procedimiento automático de apelación estará al alcance de los condenados a muerte o a prisión perpetua tras el veredicto que dictará el Alto Tribunal a Hussein y a los otros acusados, lo que podría retrasar varios meses la ejecución de la sentencia.
Según los estatutos del tribunal iraquí, creado en diciembre del 2003, los demás acusados y el fiscal general también pueden recurrir. Este recurso se parece más a un recurso de casación, es decir, debe estar motivado por un error de procedimiento o el no respeto de la ley.
Lo examina la sala de apelación del Tribunal, compuesta por nueve jueces, que no tiene fecha límite para anunciar sus conclusiones. Si la sala estima que el recurso es válido, se celebra otro juicio. En caso de que se ratifique la sentencia decidida en primera instancia, debe aplicarse en los próximos 30 días, según los estatutos del tribunal.
Si la condena es a muerte, el decreto de ejecución debe estar firmado por el presidente de la república o sus vicepresidentes.
Los estatutos precisan que ninguna autoridad, ni siquiera el presidente de la república, puede utilizar el derecho de gracia, ni conmutar las penas pronunciadas por el tribunal. Los condenados a muerte son ahorcados si son civiles y fusilados si son militares.
Otra solución
En julio, Saddam Hussein dijo que prefiere esta última solución. «Saddam era militar y en caso de que sea condenado a muerte, deberá ser ejecutado con arma de fuego y no ahorcado», dijo el propio Saddam Hussein hablando en tercera persona.