Jorge Araujo le marca el pulso a la gira de Harry Waters

El ex-Divididos atendió a “Río Negro” antes de visitar la región donde, además de tocar con el músico inglés, dará, en Zapala, una de sus habituales clínicas.

Redacción

Por Redacción

Harry Waters y Larry John McNally en teclado y guitarra respectivamente, acompañados por el bajista Federico Palmolella y Jorge Araujo en batería, protagonizarán una gira por la región que comenzará este miércoles en el Casino Magic de Neuquén (21:30), seguirá el jueves en el Espacio Cultural de Fundación Cultural Patagonia (FCP), de Roca, como parte del nuevo proyecto FCP Más, el viernes en Pizza Ron, Chos Malal; y el sábado en el 4º Festival Jazz, Blues y Bossa Nova de Zapala.

Araujo armó su viejo grupo de fusión El Ghetto, con César Silva, Claudio Cicerchia, Víctor Skorupski y Richard Nant. Integró el Lito Vitale Cuarteto del 90 al 92, con el que giró por Latinoamérica y Europa y grabó los memorables “Viento Sur” y “La excusa”. En 1995 se sumó a Divididos con quienes grabó “Otroletravaladna”, “Gol de mujer”, “Narigón del siglo” y “Vengo del placar de otro”.

Luego formó Gran Martell, junto a Gustavo Jamardo y Tito Fargo. Enseña batería desde muy joven y no para de viajar por el país dando clínicas, como la que dictará el 18 a las 18 en Casa de la Cultura de Zapala. En diálogo con “Río Negro”, en un alto de la gira que lo traerá a la región Araujo se refirió a la experiencia de tocar con el hijo de Roger Waters.

P- Te reconozco como músico refinado, sutil, de recursos inagotables; productor de un sonido personal y reconocible. ¿Qué ponés en juego al tocar para otros con quienes no hay cercanía, conocimiento estrecho?

R- Antes que nada, muchas gracias por tu observación. Con respecto al hecho de no tener cercanía, te diría que la música –no solo para mí– es un idioma universal y yo aprendí mucho junto a artistas o compositores como Larry McNally y Harry Waters, donde tengo la libertad de poner mi impronta, generando así un aporte a la propuesta que ellos traen.

P- ¿Qué expectativas te genera armar una clínica como la que darás en Zapala? ¿Qué sabor tiene enseñar?

R- Doy clases desde los diecinueve años. Durante los nueve que toqué con Divididos seguí dándolas, es algo que me apasiona y ahora me resulta mucho más familiar ya que saqué un libro (”Clase abierta”) con un devedé, a través de una editorial (Ellisound), lo que generó mucha más claridad con respecto al temario y a diferenciarlo de lo que sería una clínica de batería. En clase proyecto imágenes del dvd que acompañan mis explicaciones. En él participan distintos artistas entre los cuales están Ricardo Mollo, dado que muchas de las preguntas son acerca de grabaciones y canciones que grabé en durante aquel periodo .

P- ¿Qué hay en “Clase abierta”?

R- El libro se encuentra editado en un formato que mantiene la caligrafía del manuscrito original. Busqué que lo que hablo en las clases, quedara documentado y que el lector no necesite recurrir a una situación visual ni fílmica, y que no tenga que pasar del devedé al texto. De modo que las dos cosas van juntas, pero separadamente están redondas. Y el devedé, que obviamente coincide con el temario, es una clase abierta con público en un estudio de grabación.

P- En mayo de 2014 estuviste en Bariloche con Gran Martell, donde también cantás ¿Es difícil tocar batería a la vez?

R- Desde los ocho que canto y toco la batería. Cuando empecé con mis primeras bandas era muy complicada la parte técnica. Lo sufrí mucho ya que no tenía buen monitoreo sobre el escenario. Durante varios años toqué guitarra y canté. Después, pensé que el canto no era para mí y me dediqué a solamente tocar. Con Gran Martell me permití ponerle voz a mis canciones. Cuando toco la batería ya canto directamente, lo tengo incorporado.

P- ¿Cómo se ve desde tus instrumentos el cuarteto con el que estás ahora girando?

R- Es una propuesta artística que me resultó muy atractiva, donde los matices y el ritmo son fundamentales. Por otro lado, la conexión visual ha sido tan determinante que siempre estamos tratando de armar en línea en el escenario, para poder interactuar de otra manera. Así es cuando nos sentimos más cómodos. Lo primero que pedí fue escuchar la banda de Harry y Larry, y no me hizo falta más que oír un tema para darme cuenta que podía hacer un aporte y me sedujo desde el primer momento. De hecho, estamos yendo a grabar la semana que viene!

“Es una propuesta artística que me resultó muy atractiva, donde
los matices y el
ritmo son fundamentales”,

revela Jorge Araujo, sobre el cuarteto con Waters, McNally y Palmolella.

Datos

“Es una propuesta artística que me resultó muy atractiva, donde
los matices y el
ritmo son fundamentales”,

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