Por acoso callejero no podrá circular por una calle de Fernández Oro: tiraba besos y gritaba «mi amor»

“Linda, te acompaño mi amor”, gritaba a las mujeres mientras las perseguía en una moto.





Un hombre de 76 años que acosó a dos mujeres en Fernández Oro ya no podrá circular por un acceso a la ciudad, entre las Rutas 65 y la 22. Las denunciantes fueron acosadas al salir de trabajar de una chacra de la zona.

En marzo de este año se realizó la primera denuncia. La víctima refirió que cuando recorría el trayecto del trabajo a su casa un hombre que se movilizaba en una moto le gritó “linda, te acompaño mi amor”. Después la abordó y le ofreció trabajo. Esa situación se repitió por el plazo de una semana.

La segunda denuncia fue en abril, la mujer aseguró que le gritaba “mi amor, hermosa” y que le tiraba besos a todas las mujeres que circulaban por la zona. En una de esas oportunidades, la víctima le tomó una fotografía no solo al agresor sino también a la patente de la moto.

El juzgado de Paz de Fernández Oro, bajo la ley 26.485 de Protección Integral a las mujeres, dictó medidas de protección para las dos víctimas de acoso callejero. La resolución le prohíbe la circulación por la calle 1  de Mayo entre las rutas 65 y 22; también el acercamiento a 500 metros de las víctimas. La jueza Gabriela Rodríguez de Fernández Oro también consideró que los hechos descritos por las dos víctimas constituían además violencia psicológica

Además se le prohibió al denunciado ejercer actos de violencia en los espacios públicos o de acceso al público, medios de transporte o centros comerciales “debiendo abstenerse de realizar conductas o expresiones verbales o no verbales con connotación sexual, ya que afectan y dañan la dignidad, la integridad, libertad, libre circulación o permanencia en un lugar provocando un ambiente hostil u ofensivo”.


Comentarios

Comentarios

Para comentar esta nota debes tener tu acceso digital.
¡Suscribite para sumar tu opinión!

Suscribite

Logo Rio Negro
Por acoso callejero no podrá circular por una calle de Fernández Oro: tiraba besos y gritaba «mi amor»