Kirchner le teme a un nuevo error



BUENOS AIRES (ABA).- "¿Por qué me voy a comer un problema de ellos?", planteó el presidente Kirchner, cuando en la Casa Rosada se discutía la posibilidad de intervenir los tres poderes del gobierno de La Rioja por 90 días, para aliviar la situación de su aliado, el gobernador Angel Maza, jaqueado por su vice, Luis Beder Herrera.

El gobierno nacional está expectante por el desarrollo de la crisis política riojana. Según trascendió, la drástica medida fue solicitada por Maza, cuando el miércoles trazó un sombrío panorama provincial y denunció que Beder Herrera, en su carácter de titular de la Legislatura y jefe de gabinete, está haciendo nombramientos en cargos que "afectarán la gobernabilidad".

La crisis venía siendo seguida de cerca por el ministro del Interior, Aníbal Fernández, pero fue Alberto Fernández, el que se manifestó proclive a la intervención federal. "El riojano es un régimen loco, anticonstitucional, que le permite prácticamente al vicegobernador apoderarse del gobierno", trató de explicarle a Kirchner.

Pero el presidente está vez decidió no apresurarse. No quiere cometer un nuevo error político como en Misiones y terminar agrandando el grave conflicto. Sin embargo, admitió que se blandiera la intervención como una amenaza para aquietar las aguas y facilitar una solución local.

Jorge Yoma, embajador en México a quien se menciona como posible candidato del kirchnerismo, desaconsejó el remedio federal y cargó duro contra Maza: "Está cometiendo actos de corrupción. Dicen que ha concesionado minas a empresas canadienses a un precio vil", manifestó contrariado.

Hasta el ex presidente Carlos Menem, quien podía haber intentado sacar algún rédito político del desgobierno riojano, pidió una solución legal alejada de la intervención.


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