La Academia Nacional de Bellas Artes dona una obra de María Ester Joao al MNBA Neuquén

Por Oscar Smoljan Director Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén

Por Redacción

APUNTES DE LA CULTURA

La Academia Nacional de Bellas Artes, en el marco de su premio “Alberto J. Trabucco” de Pintura, ha distinguido al Museo Nacional de Bellas Artes Neuquén con la donación de una obra perteneciente a la reconocida artista plástica argentina María Ester Joao, la cual se sumará al valioso patrimonio del museo.

Esta decisión de la Academia reafirma el rol fundamental que esta institución de prestigio nacional e internacional cumple en el fomento y desarrollo del Arte y la Cultura de nuestro país, y también confirma el lugar que el MNBA Neuquén se ha ganado entre los museos argentinos y del mundo.

La obra de Joao se titula “Punto y aparte” y es una pintura de 1,70 por 1,70 que recibiera en 2008 el premio Trabucco, galardón instituido por la Academia en 1993 como continuación del camino abierto por el tradicional Premio Palanza, uno de los de mayor significación en el concierto de las artes visuales nacionales e internacionales.

A diferencia de su antecesor, el premio Trabucco es un premio adquisición cuyo fin es donar la obra premiada a un museo público, nacional, provincial o municipal, pero también a un museo privado.

El espíritu de este galardón es difundir la obra de los artistas premiados en las distintas regiones del país, y a la vez rendirle homenaje a quien fuera uno de los grandes pintores argentinos de su generación.

Pintor excepcional, pero dueño de una modestia y humildad sin límites, Trabucco ganó en 1965, sin haber realizado jamás una exposición, el Gran Premio de Honor del Salón Nacional y, al año siguiente, el Gran Premio del Salón del Sesquicentenario de la Independencia, galardón que, fiel a sí mismo, no se presentó a recibir.

La obra de María Ester Joao se suma de esta forma a nuestro patrimonio y agrega a la nómina de grandes firmas que lo componen, su impronta y talento singular.

Nacida en Buenos Aires en 1944, se recibió de arquitecta en la Universidad Nacional de Buenos Aires y estudió en el taller de Ricardo y Ana María Martín Crossa.

Entre otras distinciones, además del premio Trabucco, recibió el Primer Premio del Certamen “200 años: la Patria” Premios Banco Provincia Pintura 2010; el 1º Premio, Osram-Arte clásica, en 2006; el 2º Premio, IX Premio Federico Klemm a las Artes Visuales, en 2005; el 3º Premio, IX Bienal de Arte Sacro, en 2004; Mención de Honor, Salón Nacional de Artes Visuales, en 2003 y el 1º Premio, Museo Nacional de Bellas Artes – Close up, en 2002.

En su amplia trayectoria, ha realizado numerosas muestras individuales y colectivas en Argentina y otros países de América y Europa.


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