La acusan de dejar morir a su hija recién nacida

Para la Justicia no era consciente de sus actos. El padre de la beba exige que haya reparación.

Por Redacción

NEUQUÉN

NEUQUÉN (AN).- María tenía 30 años el 15 de junio del año pasado cuando fue al baño y, sin ayuda de nadie, dio a luz a una nena. En una bolsa de plástico puso a la beba y la dejó en el cesto de la ropa por lavar. Puso arriba las toallas ensangrentadas con las que se secó y volvió a la cama.

María no vivía sola. Convivía en un barrio de esta ciudad con su pareja y su hija de 4 años.

Dos días después fue al médico porque tenía dolores, le preguntaron qué hizo con el bebé. Contestó que lo regaló y se fue. Al día siguiente volvió, al borde de la muerte por una infección que la dejó en terapia intensiva y llevó a que le extrajeran el útero.

Dijo entonces que la beba seguía en el baño, donde la encontró la policía ya sin vida.

María no es su verdadero nombre, fue escogido para contar su historia, que continúa hoy con una causa penal que la fiscalía busca cerrar y que su expareja exige que siga adelante.

María no tuvo una infancia feliz. Con menos de diez años fue abusada sexualmente y si bien pudo conseguir un trabajo estable era una persona introvertida.

La relación con su pareja también fue compleja. Entre las varias veces que él la dejó le pesa que no estuvo durante el embarazo de su primera hija. Según contó, él no quería tener más hijos, y es posible que por eso María se negó a darse cuenta de que estaba embarazada.

Nadie, ni en su trabajo, ni en su familia, sabía que estaba embarazada. Ni siquiera su pareja.

En abril la fiscal Soledad Rangone determinó el archivo de la causa en su contra, en la que fue investigada por abandono de persona agravado por el vínculo.

Según las pericias psicológicas y psiquiátricas tuvo un trastorno psicótico desde que entró en trabajo de parto a reaccionar días después, internada, que no le permitió comprender el resultado de lo que hizo.

Los especialistas indicaron que creyó que su pareja y su madre se enojarían con ella por tener un bebé no querido y por ello quedó paralizada.

Para la fiscal en el caso se aplica el concepto de pena natural. Y remarcó que “es suficiente pena llevar por el resto de su vida en su espalda la muerte de su hija, tener que reivindicarse como madre delante de su otra hija y saber que no podrá nunca más ser madre”.

Su defensor Gustavo Olivera sostiene que enviar a María a la cárcel “es como ponerle un revólver en la cabeza. No va a poder soportarlo”.

Para el querellante Darío Kosovsky no puede aplicarse el criterio de pena natural porque no puede ser mayor la pena de la madre que una muerte y solicitó que la causa no sea archivada.

VICTORIA TERZAGHI

victoriat@rionegro.com.ar

VICTORIA TERZAGHI


Exit mobile version