La brújula enloqueció

Carrió y Sanz alientan una interna abierta con Macri, rechazada por parte de la UCR y el socialismo.Hay otras objeciones y distintos criterios sobre los acercamientos de dirigentes radicales.Tanto Cobos como Binner apurarán definiciones para antes de fin de año.

Por Redacción

DE DOMINGO A DOMINGO

Siempre que se parafrasea a Groucho Marx, en una época floreciente de lobbies y hobbies, se presume que se está hablando en broma. Tengo estos principios, pero si no les gusta, tengo otros, es uno de sus apotegmas más famosos. Quizá habría que precisar cuáles son esos valores a defender según las circunstancias, aunque eso no oculta la crisis “hecha y derecha” que envuelve al sistema de partidos en la Argentina.

Descalabro que afecta, en este caso y sin mover a risa, a la oposición al kirchnerismo, que también tiene lo suyo. Más precisamente al Frente Amplio Unen (Faunen), nacido en abril y que hoy se encuentra en un cono de sombra por varias razones: Elisa Carrió, de la Coalición Cívica y Ernesto Sanz, presidente de la UCR, promueven una interna con Mauricio Macri, alternativa rechazada de plano por muchos radicales, entre ellos Julio Cobos y Ricardo Alfonsín, el socialista Hermes Binner, y el cineasta de Proyecto Sur, Fernando Solanas.

Hay otros aditamentos no menos relevantes: mientras el espacio mantiene abierta la expectativa por encontrar una fórmula propia en las PASO de agosto, con un claro encuadramiento progresista, connotados dirigentes provinciales se florean con aspirantes ubicados en el centro derecha o en el pragmático peronismo. Así, nada menos que Gerardo Morales, José Cano y Luis Naidenoff, referentes radicales de Jujuy, Tucumán y Formosa, aceptan promocionarse junto con Sergio Massa, del Frente Renovador; mientras que Oscar Aguad y Ricardo Buryaille, boinas blancas de Córdoba y Formosa, van a guarecerse bajo el paraguas de Macri, líder del Pro.

“Dar libertad de acción a cada uno de los distritos, sin que resuelvan antes las conducciones de la UCR y el PS, significará perder la brújula en forma absoluta. Eso traerá consecuencias negativas con el riesgo cierto de una dispersión definitiva”, evaluó un hombre cercano al ex gobernador Binner, a la espera del resultado de una reunión que el radicalismo realizará mañana en la zona norte del Gran Buenos Aires.

En ese encuentro habrá catarsis y se le pedirán explicaciones a Sanz, quien, promovido como vice de Mauricio, aboga por un cambio de rumbo, consciente de que fuera del gobierno K “no hay ninguna fuerza capaz de aglutinar a la mayoría social” que reclama una alternativa política. Para el senador mendocino el desafío es conciliar diferencias ideológicas y alumbrar un programa, mientras fortalece a su agrupación centenaria, con “unidad en los objetivos y autonomía en la acción”.

Menos diplomática, su aliada Carrió, rompió platos. Amiga de Gabriela Michetti, “Lilita” defiende el acuerdo con Macri como única forma de bloquearle el paso tanto a Massa como a Daniel Scioli, quienes a su entender serían los artífices de un “narcoestado” igual que Colombia.

Definiéndose como radical de paladar negro, Carrió se propone “unir al arco no peronista” para que “gane la República. Sostiene que la situación se irá decantando sola de aquí a abril, en respuesta a las amonestaciones que le hicieron entre otros, “Nito” Artaza y Margarita Stolbizer.

“Si queremos recuperar Faunen, hay que lograr que Carrió pase lo más rápido posible al Pro”, sentenció el senador por Corrientes.

Bastante aislado “Pino” Solanas, los socialistas de Binner reprochan los excesivos personalismos, subrayan que solo se apoyan en basamentos de centroizquierda y ratifican sintonía con vertientes alfonsinistas. Si bien manifiestan respeto por Carrió, la defenestran cuando la tildan de “francotiradora” que apuesta a la opción Macri, aún con diferencias en materia de juegos de azar, recolección de basura e impuestos.

El diputado Juan Carlos Zabalza se lamenta que las discusiones se realicen a través de los medios y no puertas adentro. Espera definiciones este año y se niega rotundamente a hacer antiperonismo. “Ahí no vamos y seguimos trabajando en una postura común detrás de la nominación de Binner”, sentencia.

A todo esto, Macri, pescador en la “tercera vía”, cambió su estrategia asesorado por el ecuatoriano Jaime Durán Barba. No descarta ahora competir en internas abiertas con Carrió y Sanz, mientras orejea en el oficialismo, el avance de Scioli, con el acompañamiento de “La Cámpora”, la organización juvenil en la que confía la presidente Cristina Fernández.

Mañana, Macri podría llevarse una sorpresa. Un radical alérgico a Carrió pedirá hacer una interna completa, es decir también con Massa. Expeditivo, recita: uno no gana por lo que vale; uno vale por lo que gana.

Arnaldo Paganetti – arnaldopaganetti@rionegro.com.ar