La búsqueda del decisivo voto hispano suaviza los prejuicios
LOS ÁNGELES (AFP).- «Ilegales», delincuencia y redadas son temas que suelen hacer referencia a la comunidad latina en Estados Unidos, pero en tiempo electoral la primera minoría es blanco del proselitismo y una especie de amnistía implícita hacia figuras foráneas que mueven masas.
Obama anunció que lanzará el miércoles una nueva campaña de propaganda televisada con un aviso de 30 minutos a la hora y en los canales de más rating.
El infomercial se emitirá con el título de «Barack Obama: American Stories» y también la mayor emisora de televisión española en Estados unidos, Univision, ofrecerá a sus espectadores el anuncio en una versión traducida al español, una verdadera novedad para estas campañas.
Conocidos actores y cantantes latinos han participado activamente en la actual campaña por la presidencia: Shakira, Alejandro Sanz y Paulina Rubio han expresado su simpatía por el demócrata Barack Obama mientras que su rival republicano John McCain fue apoyado por el reguetonero Daddy Yankee, un puertorriqueño que puede votar sólo si vive en Estados Unidos, como reza la ley para la isla caribeña.
Por el cambio
«Yo como latina acá en Estados Unidos quiero ese cambio», dice Kate del Castillo en el video «Podemos con Obama», repleto de talento latino-estadounidense y extranjero de cualquier punto de América.
En esta especie de amnistía política los mismos grupos conservadores que quieren un muro en la frontera con México o los líderes políticos que apoyan las redadas contra los 12 millones de indocumentados, hacen un paréntesis para que figuras populares como el actor mexicano Eduardo Verástegui actúen como activistas sin reparar en su estatuto migratorio. Este año unos nueve millones de hispanos están habilitados para votar y en el 2004 más de 7,6 millones de latinos votaron y fueron clave en el triunfo del republicano George W. Bush.