“La cadena nacional de la mala onda, cada hora, todos los días”

Por Redacción

El 21 de mayo, mientras veía en cadena nacional la inauguración de una obra maestra como es el Centro Cultural Kirchner, el tercero del mundo en importancia en cuanto a su tamaño, emocionaba interiormente la música que se brindaba en su sala sinfónica. Impactante. También ironizaba por dentro acerca de la actitud que los medios hegemónicos corporativos, televisivos, radiales y escritos, apropiadores (por no decir robadores) de Papel Prensa en connivencia con la dictadura, tienen doble discurso permanente. Quienes utilizando su nutrido coro pago de cantos de sirenas lanzan sus ácidas críticas respecto del uso de la cadena nacional. Alguien tiene que exponer las cosas buenas que ha realizado este gobierno, en una década absolutamente ganada, sin dudarlo. Sólo los pesimistas acólitos de Schopenhauer y los psicópatas que se nutren de Clarín y Cía., sin digerir el pescado en mal estado que le dan todos los santos días para consumir, pueden decir otra cosa. Sin creer, alucinado, que estoy en el País de las Maravillas, viviendo con Alicia. Esto es obvio, porque no existe lo ideal, lo perfecto. Sacaban la puntillosa cuenta de 18 cadenas que se han puesto en el aire durante el 2015. Supongamos, utilizando el exceso malintencionado, propio de los medios hegemónicos corporativos, que multipliquemos esas 18 cadenas por dos horas cada una. Total 36 horas en 141 días que se llevan de este año. Una cada ocho días aproximadamente. Multipliquemos, además, 141 días por 24 horas de cada uno de los días transcurridos hasta hoy en el 2015. Son 3.384 horas las que han pasado temporalmente. E ironizaba sobre la pequeñez de las 36 horas de cadena nacional del gobierno frente a las 3.384 horas de la cadena nacional de los medios hegemónicos corporativos, la que instaló el odio en la sociedad con sus permanentes mentiras, opiniones de pésimo gusto e intentos desestabilizadores de la democracia. Son cientos y quizás miles de ejemplos, pero si para muestra basta un botón, ayer asistió a la inauguración el secretario general de la Presidencia, Pedro de Wado, quien presenta una mínima discapacidad relacionada con un tartamudeo, con una inteligencia brillante, y Fernando Bravo “preferiría leerlo porque al escucharlo me pierdo”. Sin palabras por la afirmación impresentable y por la poca altura intelectual y moral de quien afirma eso. Y muchísimos ejemplos más de verborragia odiosa, de mal gusto, vertidos hacia este gobierno y para quienes adhieren a este proyecto inclusivo. Se va Fernández de Kirchner, se terminan doce años de logros en muchísimos aspectos. Se tiene que seguir trabajando, se tiene que seguir mejorando. Gobernar éste, nuestro país, es una responsabilidad harto dinámica y continua. Siempre tenemos que seguir mejorando, no sólo como país, como sociedad, sino también como personas integrantes de ella. Se viene otro gobierno, con otro presidente. Ojalá que esta nota la puedan leer Scioli y Randazzo y, dejando de lado sus diferencias políticas, aúnen esfuerzos para ir juntos como candidatos a la presidencia y vicepresidencia, para triunfar en primera vuelta. La derecha acecha (con el cómico Del Sel incluido). Dios nos guarde y nos libre de ello. Nuestro país necesita continuar con este inclusivo proyecto. Y para los que despotrican con el uso que hace este gobierno de la cadena nacional, tienen otros canales para hacer zapping. Nosotros, los que adherimos a las políticas incluyentes de este gobierno, para informarnos tenemos que padecer la cadena de TN (Todo Negativo) cada hora, todos los días. Marcelo Claudio Fracchia, DNI 17.575.066 Zapala

Marcelo Claudio Fracchia, DNI 17.575.066 Zapala