“La ciencia te despeina”, dice física del Instituto Balseiro reconocida por Alemania

Es la investigadora y docente Yanina Fasano. Recibió un premio de la Fundación Alexander von Humboldt por sus trabajos sobre materiales superconductores. En diálogo con Río Negro, contó por qué la física le da tanta satisfacciones




Yanina Fasano eligió una foto con los pelos parados por estática y la frase “la ciencia despeina” para sus redes sociales. Porque la imagen calza bien con lo que esta física, investigadora del Conicet en el Centro Atómico Bariloche y docente del Instituto Balseiro, piensa sobre la actividad que desarrolla. “La ciencia te despeina. No te deja inmutable, no pasa por tu vida sin que lo notes. Fascina, Divierte, y da enormes satisfacciones. Ejercer la ciencia es un ejercicio intelectual permanente en el que te preguntás por qué las cosas son así”, dice.

Fasano es ganadora del Premio de Investigación Georg Forster 2021 que otorga la Fundación Alexander Von Humboldt de Alemania a investigadores de países emergentes. La distinción fue por su trabajo en el área de la física experimental de materia condensada a bajas temperaturas. “Es un honor”, cuenta Fasano en una entrevista con RIO NEGRO. Su trabajo en superconductividad y su compromiso en la educación de jóvenes físicos experimentales de bajas temperaturas en Argentina fueron suficientes para que un grupo de profesores alemanes decidiera nominarla.

“Los investigadores no pueden autopostularse. Eligen a los candidatos en función de su currículum, su trayectoria y el impacto en la rama de la ciencia para la cual uno se postula no solo internacional sino local”, indicó Fasano, quien también es licenciada y doctora en Física egresada del Balseiro.

P: - ¿Cómo recibió el anuncio del premio desde Alemania?

R: - Tengo la suerte de trabajar en un lugar muy reconocido internacionalmente por esta temática de la superconductividad. Es difícil, pero siempre trato de ir a las conferencias internacionales a presentar nuestros trabajos y mostrar los resultados del laboratorio. Me invitan a una o dos por año y hago el mayor esfuerzo para ir. En los años noventa, la temática era mucho más activa, pero en el último tiempo, cayó. Es difícil conseguir recursos y se hace difícil viajar al exterior. Con la pandemia fue peor. Varios premios Nobel ganaron el premio von Humboldt que otorga la misma Fundación que me reconoció. En este caso, el reconocimiento que me otorgaron es el premio Georg Forster, que es otra línea donde otorgan más de un premio por año para científicos de países en vías de desarrollo.Los criterios de selección cambian en los diferentes premios. No se pueden pedir los mismos antecedentes a científicos de los países del Primer y Tercer mundo porque los recursos que contamos no son los mismos.

P: -¿Qué le permitirá hacer este premio?

R: -Me financian el pasaje a Alemania y la estadía por el período de hasta un año -aunque también puede fraccionarse-. Yo elegí hacerlo por siete meses y luego viajaré en una segunda oportunidad. Voy a desarrollar un proyecto científico sobre propiedades de materiales superconductores con aplicaciones potenciales en computación cuántica en el Leibniz IFW Institute, de Dresden, Alemania.

Soy investigadora del Conicet que prevé la formación sabática; es decir que cada siete años se puede pedir licencia para llevar adelante estudios en el exterior. Es importante estar en otro lado y colaborar con personas que no conocés. Permite establecer una colaboración que puede durar a largo plazo.

P:- ¿Da otras oportunidades?

R:- Sí. El premio me permite llevar a mis estudiantes del doctorado. Existe la posibilidad y elegí hacerlo. Dos de mis estudiantes se sumarán a los dos proyectos: uno de computación cuántica y otro más focalizado a otra familia de nuevos superconductores que no serían aplicables a la computación cuántica pero sí a otras cuestiones.

P:- Está abocada al estudio de materiales superconductores, ¿qué aplicación tienen?

R:- Siempre trabajé con materiales superconductores que son candidatos probables para la computación cuántica. Esos materiales transportan la corriente eléctrica, sin pérdida de energía. Se usan en los resonadores, por ejemplo. Se está explorando material para sumar al hardware de computadoras cuánticas porque permitiría obtener computadoras más rápidas, hacer cálculos más complejos. Hay dispositivos ya hechos, pero funcionan a bajas temperaturas. Los materiales superconductores podrían ser usados para esos dispositivos.

P:- ¿En qué momento empezó a sentir pasión por la ciencia?

R:- Me atrajo siempre, desde chica. Observaba el cielo a la noche. Soy de San Lorenzo, en Santa Fe -de hecho, fui al colegio fundado por los franciscanos que alojaron a San Martín en la batalla de San Lorenzo- y en ese lugar, las estrellas se ven clarísimas. Siempre fui muy observadora de los procesos en la naturaleza.

Todo se me fue haciendo más claro en la secundaria. Estaba entre estudiar astronomía o física, pero en cuarto año vi un documental sobre superconductividad y, ahí decidí inclinarme por la física. Tengo también una maestría en Filosofía. La ciencia siempre me despertó otro nivel de placer mental.

P:- Como física experimental: ¿qué tipo de experimentos lleva adelante?

R:- Soy investigadora independiente en el Laboratorio de Bajas Temperaturas del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología (INN), una unidad mixta entre la Comisión Nacional de Energía Atómica y el Conicet, donde hago experimentos a bajas temperaturas. Se producen a diario líquidos criogénicos que nos permiten ir hasta 270 grados bajo cero. Con esos líquidos podemos estudiar estas propiedades que se manifiestan a bajas temperaturas. La idea es tratar de modificar estos materiales para que extiendan su rango de aplicaciones a temperaturas más cercanas al ambiente.

P:-¿Qué publicó recientemente?

R:- Con Alejandro Kolton, del Instituto de Nanociencia y Nanotecnología (INN, CONICET-CNEA) y de la Gerencia de Física de la Comisión Nacional de Energía Atómica, hicimos el desarrollo de un método estadístico que permite discernir el tipo de desorden que gobierna las propiedades físicas de sistemas de materia condensada con componentes interactuantes. La investigación fue publicada en la revista Nature Scientific Reports. “Nuestro estudio reveló una forma prometedora de observar y comprender diferentes sistemas de materia condensada”.

Apuesta al trabajo colaborativo

Yanina Fasano es investigadora en física del Conicet en el Centro Atómico Bariloche y docente del Instituto Balseiro.Trabaja en colaboración con colegas y estudiantes sobre materiales que pueden mejorar la calidad de vida de la gente.

“Las científicas hacemos una construcción del conocimiento”, afirmó. Cuando era niña, vivía en San Lorenzo, provincia de Santa Fe, y se preguntaba por qué era casi imposible ir a ver las estrellas.

En la escuela primaria, se sintió encantada con la matemática, y en la secundaria se entusiasmó con la física. A través de un documental, Fasano se enteró que diferentes laboratorios del mundo habían encontrado materiales superconductores, que conducían la electricidad a altas temperaturas.“Me gustó que se tratara de una actividad colaborativa”.

Ahora, al ganar un premio internacional, se trasladará hacia Alemania con toda su familia. “Soy afortunada porque tengo un esposo que también es físico experimental”, contó.

Con su pareja, acordó que la carga del hogar se iba a repartir a la par y ninguno iba a postergar su carrera. “A veces, hay que turnarse para ir al laboratorio los fines de semana”, confió la mujer , que es madre de tres niños.

Fasano no lo duda: “Como mujer no podría dedicarme a otra cosa. Siempre he sido una persona muy organizada. Soy sistemática y tengo un horario laboral que trato de respetar. A veces, a la noche, vuelvo al trabajo cuando los chicos se duermen”.

Reconoció que intenta no “extralimitarse” en ninguna de las tareas. “Le dedico tiempo a la docencia, a la investigación, a hablar con mis estudiantes”


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