La encrucijada del crecimiento en India

Por Redacción

Haruhiko Kuroda (*) Project Syndicate

La continua desaceleración en las principales economías mundiales está afectando el crecimiento en Asia. Probablemente las mayores economías de la región reciban una pesada carga, en especial sus dos gigantes: India y China. En ambos países, el sector externo claramente se ha visto golpeado con dureza, mientras que el consumo local se está estancando. En India, la inversión en activos fijos sólo aumentó el 2,3% durante el primer semestre del 2012, cuando el año anterior el incremento había sido del 9%. A diferencia de China, que ha mostrado claros signos de estabilización desde mediados del 2012, aún no hay evidencias de recuperación en la India, ya que la demora en la implementación de las reformas necesarias, junto con otros factores, ha debilitado la competitividad de la economía. Si bien se espera que las recientes medidas gubernamentales impulsen la revitalización de la economía, un desafío adicional es que el crecimiento debe ser sostenible y más inclusivo, algo que requiere trabajar sobre cuatro cuestiones clave. La primera son las mejoras en el sector de servicios. La India ya cuenta con un gran desarrollo en esta área, que ha sido una importante fuente de crecimiento. Considerando la joven y creciente población del país, la actividad debe crear más empleos para los millones de personas que se unirán a la fuerza de trabajo cada año. Pero este sector se ha visto dominado por actividades tradicionales con bajos salarios en tareas informales, como restaurantes y servicios personales. Para lograr un crecimiento inclusivo, la India debe efectuar una transición a servicios modernos, como aquellos de tecnología para la conectividad por internet, financieros, legales, contables y otros servicios profesionales para empresas. Las autoridades deben reducir las onerosas regulaciones para permitir una mayor competitividad y dinámica al sector (la reciente reforma gubernamental del sector de servicios es muy bienvenida). En segundo lugar, son vitales las mejoras en el clima de inversión, especialmente si la India busca hacer realidad su potencial en la industria manufacturera. El país necesita ampliar dramáticamente las fuentes y el volumen del financiamiento disponible para infraestructura. Esto no será posible sin la participación del sector privado, que requiere, a su vez, un entorno de negocios que garantice el adecuado rendimiento de las inversiones, transparencia en las licitaciones públicas y gobierno y normativa de alta calidad. En tercer lugar, si bien la India cuenta con algunos de los mejores gerentes, científicos e ingenieros del mundo, una gran parte de su fuerza de trabajo no está calificada o está semicalificada, algo que puede limitar la capacidad del país para generar un crecimiento inclusivo. La Política Nacional para el Desarrollo de Habilidades marca un bienvenido desplazamiento del modelo para el desarrollo de habilidades y la capacitación vocacional tradicional impulsado por el gobierno a uno que enfatiza iniciativas lideradas por el sector privado. Finalmente, tenemos el desafío de la urbanización. La migración a los centros urbanos está causando el surgimiento de nuevas ciudades y la expansión de las existentes. La India debe aprovechar la oportunidad para adoptar en forma temprana una planificación urbana ecológica: los sistemas de transporte público deben vincular a las ciudades satélites con los puertos y las megaciudades y las nuevas ciudades deben ser ecológicas y eficientes en el uso de la energía. La reciente promoción de corredores económicos dinámicos entre grandes ciudades por parte del gobierno indio es un paso en la dirección adecuada. El Banco Asiático de Desarrollo (BAD) está trabajando en mecanismos innovadores para atraer financiamiento al sector de infraestructura, como la reciente institución de la garantía parcial de créditos instaurada por India Infrastructure Finance Company Limited en colaboración con el BAD. Al mejorar la clasificación crediticia de los proyectos de infraestructura mediante mejoras en los créditos, esta prestación permitirá que los fondos de pensión y las aseguradoras inviertan en proyectos de infraestructura. Una gran parte de nuestra asistencia se centra en los estados más atrasados de la India; esto hace que nuestro trabajo sea fuertemente inclusivo. Además, el apoyo del BAD incluye el desarrollo de habilidades, especialmente para fomentar aquellas necesarias en los sectores de infraestructura y fortalecer los sistemas de diseño y entrega de habilidades. El BAD también está explorando posibilidades para enfocarse en un subconjunto de nuestras operaciones en torno a unos pocos corredores económicos de alta prioridad, lo que conduce naturalmente al tema de la cooperación y la integración regionales. Con la India desempeñando un rol de importancia, los beneficios de la cooperación son inmensos, tanto para el sur de Asia como para el continente en términos más generales. Una mayor cooperación regional puede ayudar a la región a lograr una prosperidad compartida que sea tanto inclusiva como sostenible. De hecho, sólo el 5,4% del flujo comercial actual del sur asiático es intrarregional, frente al 51% en el este del continente. Los mayores obstáculos incluyen una pobre conectividad del transporte y sofocantes barreras no arancelarias que dificultan el crecimiento y socavan el bienestar en Nepal, Bután, Bangladesh y el noreste indio. Con un fuerte apoyo de la India, el Programa de Cooperación Económica Subregional para el Sur de Asia, conocido como Sasec, ha tenido gran éxito en priorizar la facilitación del comercio, desarrollar proyectos regionales ferroviarios y de carreteras en Nepal, Bután, Bangladesh e India y acordar un programa de inversión con un cronograma asociado que incluye inversiones en el corredor Siliguri, que conecta los estados del noreste de la India con el resto del país. Las mejoras en la conectividad y el comercio no sólo impulsan el crecimiento, también prometen una posibilidad de salvación para millones de personas pobres. Se espera que la India continúe beneficiándose con lo que se ha llamado su dividendo demográfico y que lidere el crecimiento mundial en las próximas décadas. Todos perciben el enorme potencial del país. Las reformas oportunas en cuestiones claves abrirán la puerta a un futuro brillante para su gente. (*) Presidente del Banco Asiático de Desarrollo. Traducción: Leopoldo Gurman