La Eurozona no piensa flexibilizar exigencias por el déficit español
Los pronósticos difundidos por Bruselas muestran que ese país estará en recesión hasta finales del 2012.
AP
BRUSELAS.- El producto Bruto Interno (PBI) de España se contraerá este año un 1% y el país se mantendrá en recesión hasta finales de 2012, según pronosticó la Comisión Europea en sus previsiones económicas para la Eurozona y la Unión Europea (UE) en su conjunto, que se adentran ya en otra recesión. Los vaticinios de Bruselas para 2012, pesimistas en general para la Eurozona y para la UE en su conjunto (ver infograma), son especialmente agrios con España, pues apuntan a que la recesión se prolongará durante todo este año, con lo cual ponen un sonoro bemol, entre otros, sobre el objetivo de reducción del déficit este año, que Bruselas descartó ayer flexibilizar hasta que no reciba más inforación de Madrid. Entre los motivos aducidos por la Comisión figuran no sólo los efectos colaterales de la crisis de deuda soberana en Grecia, Irlanda y Portugal, sino el apático consumo privado de los hogares españoles, sumado al elevado endeudamiento y al efecto nocivo sobre el consumo derivado de los últimos ajustes y recortes en el sector público. “El consumo privado será significativamente más débil este año, debido al alto paro, la elevada deuda de los hogares y la restricción de crédito… el consumo público también se contraerá a medida que España continúe con su programa de consolidación fiscal y aplique las medidas adicionales a finales de diciembre”, comentó el comisario de Asuntos Económicos de los 27, Olli Rehn. En todo caso, aunque el dato de Bruselas para España es negativo es menos duro que los pronósticos realizados por el Banco de España, que vaticinó una contracción del PIB del 1,5% este año y del Fondo Monetario Internacional (FMI), que auguró para España en 2012 una caída del PBI del 1,7 %. Al margen de la satisfacción fugaz y puntual en cuanto a la aspereza de los datos para España en 2012, que soporta cifras de desempleo cercanas al 23% de la población activa (un 50% de jóvenes de menos de 25 años), los números de Bruselas suponen una complicación adicional para el Gobierno español en su meta de reducción del déficit. El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, se comprometió con Bruselas a colocar este año el déficit en el 4,4% del PBI. No obstante ese dato se elaboró con una previsión de crecimiento de la economía española, que ahora ha quedado pulverizado por los vaticinios del Ejecutivo comunitario. España confiaba en que con estos datos negativos, la Comisión de los 27 socios se mostrara ayer algo menos inflexible con el cumplimiento de los objetivos españoles de reducción de déficit, una hipótesis aventurada hace un par de semanas por el presidente del ejecutivo comunitario, José Manuel Durao Barroso. No obstante, hasta que la Comisión Europa no analice al detalle los presupuestos de España para 2012, que incluirán más medidas de ajuste y recortes, y Madrid explique pormenorizadamente cómo se produjo la desviación del objetivo de déficit español de 2011, Bruselas no considerará una -hipotética- flexibilización, señaló Rehn. Por otro lado, Bruselas pronostica que la inflación en España se reducirá, desde el 3% en 2011 hasta el 1,3% en 2012. (DPA)