La falta de agua, el eterno problema del verano

En el barrio El Frutillar los trastornos se multiplicaron esta semana. El suministro escasea desde la tarde y regresa de madrugada.



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La falta de agua se siente en el barrio El Frutillar. Foto: Chino Leiva

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El sol castigó con fuerza esta semana en Bariloche. Y en algunos sectores del barrio El Frutillar, hubo varios trastornos por los problemas con la provisión de agua potable, que aumentaron esta semana al mismo ritmo que subió la temperatura.

“Desde la tarde se corta el agua y recién vuelve como a la una de la madrugada”, explicó Yasna, que vive con su familia en la calle Neneo al 500. Sus vecinos padecen el mismo problema.

La escasez de agua obliga a la mujer a cuidar el vital elemento para no vaciar el tanque de reserva que tiene la vivienda. Pero tiene que privarse de regar su patio donde el césped raleado ya está medio seco.

Yasna aseguró a DeBariloche que el problema con el suministro de agua se repite cada verano. La mujer vive hace treinta años en el barrio, que creció a un ritmo galopante. Hoy se estima que tiene alrededor de 7.000 personas.

El miércoles se registraron 33 grados de temperatura en Bariloche. El jueves, el termómetro rozó los 30 grados y ayer superó los 26 grados.

Las familias de la calle Chocorí al 4600 padecieron esta semana la falta de provisión de agua o problemas con la presión. “Siempre a esta hora te quedás sin agua y esto viene hace rato”, cuestionó una mujer, que vive en ese lugar. En cambio, en otros sectores del extenso barrio la provisión de agua potable era normal y no había quejas.

La presidenta de la junta vecinal, Betina Fernández, explicó en el informativo de Canal 6 que “hay algunos vecinos que no tienen respeto por el otro, el barrio es muy grande y hay zonas en que los vecinos, por la altura, son los primeros que se quedan sin agua”.

Y pidió cuidar el agua potable. “No decimos que no se bañen o laven la cara pero no rieguen todos los días, no dejen los regadores tirando agua a la calle, al desagotar una pileta aprovechar para regar, tapar la pileta para que se ensucie menos el agua y no tener que volver a llenarla”, solicitó.

A los problemas por el suministro de agua, las familias tuvieron que soportar desde el jueves por la tarde hasta ayer, la densa humareda procedente del incendio del vertedero municipal, ubicado a pocos kilómetros. El mismo problema lo sufrieron los vecinos de los barrios cercanos al basural a cielo abierto.

El barrio El Frutillar está a unos 5 kilómetros del centro de Bariloche y de la costa del lago Nahuel Huapi. La ladera sur del cerro Otto y la Ruta Nacional 40 Sur Juan Marcos Herman son sus límites.

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