La financiación: el obstáculo de siempre
Proyectos puede haber muchos, ganas e iniciativa todavía más, pero siempre está el mismo obstáculo: la financiación. Tal como comentó a este medio Luis Giustincich, miembro de la comisión directiva de Teatristas Neuquinos Asociados (Teneas), la construcción del centro cultural fue y es posible gracias al esfuerzo de los asociados a Teneas, pero también de los aportes recibidos de los organismos gubernamentales y de empresas privadas locales. En este sentido, el actor contó que el inicio de las obras fue posible gracias a que se lograron combinar dos cosas: una era acceder a las líneas de subsidio del Instituto Nacional del Teatro para la construcción de salas y la otra conseguir que la municipalidad cediera ese terreno en comodato a Teneas. “El proyecto estaba planteado en tres etapas que se fueron cumpliendo, aunque esa planificación no pudo ser justa, porque esas etapas también respondían a tener el dinero para finalizarlas”, comentó Giustincich. Al mismo tiempo sostuvo que, hoy en día, es fundamental el aporte que hacen al proyecto las empresas locales que “nos están acompañando y que a partir de su Responsabilidad Social Empresaria han dado respuestas positivas a algunos pedidos que hemos hecho, sobre todo de materiales”.