La freidora y el Tomasello




PANORAMA NEUQUINO

Neuquén es una ciudad magnética con decenas de tesoros que la hacen única. Está aquel dicho popular que afirma (o advierte) que quien tome agua del Limay nunca más podrá salir de aquí. Cualquiera podría decir que el petróleo y Vaca Muerta son sus bienes más preciados, sin embargo, si existe una piedra preciosa esa es el Museo Nacional de Bellas Artes.

Por eso el incendio del 10 de enero tuvo la magnitud de un papelón internacional y los intentos oficiales por minizarlo no hicieron más que agregarle ignorancia al asunto.

El museo neuquino es el único desprendimiento que el MNBA tiene en el interior del país. Fue una iniciativa de su primer director Oscar Smoljan, quien consiguió dotarlo de una exquisita selección de arte, durante una turbulenta etapa del país en los inicios de los 2000, que hoy trepa a 201 obras y que lo hacen un punto de interés cultural que excede las fronteras del país.

Desde el sitio web se enumeran parte de los artistas que forman parte del catálogo: entre ellos están Antonio Berni, Quinquela Martín, Julio Le Parc, Raquel Forner, Liliana Porter, León Ferrari, Juan Melé y Marta Minujin, entre otros.

Esta semana la actual titular del MNBA, Ivana Quiroga, hija del fallecido Pechi, confirmó que el origen del incendio tuvo lugar en una freidora que funcionaba en el bufete. El artefacto, propio de la cocina de restaurante al paso, forma parte del instrumental instalado por el actual concesionario del bar que tiene el edificio.

Mercedes de las Carreras, jefa del área de Gestión de Colecciones del Museo Nacional de Bellas Artes de Buenos Aires, que llegó a la capital neuquina para encargarse de la restauración de las cinco obras afectadas por el humo y el hollín, reflexionó al respecto: “Está muy bueno que haya un sector gastronómico, pero no ahí. Tiene que haber un lugar donde tomar algo o comer, un lugar de reunión o de descanso como puede ser el restaurante, pero tal como está en este museo habría que pensarlas un poco mejor”.

Desde hace un tiempo a esta parte el bar del museo mutó, bajo la concesión a cargo de un allegado a Quiroga, de un espacio de coquetas reuniones a una suerte de bodegón donde podía vivirse la experiencia de comer un bife de chorizo con papas o la milanesa del menú del día apreciando “Atmósfera cromoplástica” de Luis Tomasello, el mural que resultó más afectado.

Lejos de ser un acercamiento al arte, pareció ser más un descuido gastronómico.


La restauradora Mercedes de las Carreras cuestionó el funcionamiento de una cocina en un espacio donde se puedan afectar obras de arte.



Además del mural de Tomasello, obra exclusiva del museo para su inauguración en el 2004, también fueron alcanzadas por el humo y el hollín de la freidora de papas “Sobre dos momentos”, de Ennio Iommi; “Maternidad”, de Jorge Casals; “Berimbaum”, de León Ferrari; y “Gran mural Neuquén”, de Raúl Lozza.

Las tareas de restauración llevarán más de un mes y medio según confirmó De las Carreras. Mientras tanto las puertas del MNBA permanecerán cerradas al público.

Sin embargo, según pudo saber este medio, los problemas pueden ser más graves que la recuperación de los trabajos dañados. El sistema de aire y ventilación, que dota a todo el inmueble de las condiciones térmicas y de humedad que requieren todas las obras para su conservación, quedó afectado por el hollín y preventivamente fue desconectado pese a las elevadas temperaturas del verano.


El sistema de aire y climatización, que sirve para mantener las condiciones térmicas que necesitan las obras, fue desconectado al ser alcanzado por el hollín.



Quiroga fue designada por su padre en la última gestión. Su idoneidad siempre estuvo alcanzada por los cuestionamientos, limitaciones que incluso llegó a reconocer en off. Con el cambio de gobierno y la llegada a la intendencia de Mariano Gaido, la continuidad de la funcionaria no fue puesta en duda pese a que desde hace años algunos sectores reclaman un concurso abierto para ocupar el cargo.

Lo que también quedó en claro esta semana es que la freidora no perderá su lugar. Para evitar futuras afectaciones por incendios se construirán ventanales de acrílico para separar las obras en exposición del menú del día.


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