La historia como un viaje hacia el eterno futuro

Este año se reeditó nuevamente el libro “Breve historia de la Argentina” del respetado historiador José Luis Romero. Se trata de una obra esencial para acercarse a la construcción del país. Un verdadero clásico cuyos últimos capítulos han sido escritos por otro intelectual de fuste como Luis Alberto Romero, hijo del autor. Una visión del libro y del movimiento revisionista histórico de estos años.

Redacción

Por Redacción

“Breve historia de la Argentina” de José Luis Romero es un libro de doble fondo. Puede parecer muy sencillo en una primera aproximación pero detrás de esa máscara tenue se encuentra resguardada la profundidad. Luis Alberto Romero lo explica con extrema solidez en el prólogo que forma parte indivisible del libro de su padre. “Estoy convencido de que es mi obligación hacer lo necesario para mantener vigente el pensamiento de mi padre, que me sigue pareciendo admirable, enormemente complejo detrás de su aparente sencillez, y sin dudas más allá de cualquier moda intelectual. En rigor, dediqué mucho tiempo en estos veinte años a reeditar sus obras, reunir sus artículos y conservar vivo su recuerdo, y seguiré haciéndolo. Mantener actualizado este libro en particular es parte de ese propósito”, señala.

En 2013 una vez más el libro de Romero fue reeditado por el Fondo de Cultura Económica. Los últimos dos capítulos “Perdida y recuperación de la república” (1973-1989) y “La república en cuestión” (1989-2010) fueron escritos íntegramente por Romero hijo.

Se suele decir, como si se tratara de una cuestión de sentido común –un sentido peligroso, por cierto– que conocer el pasado ayuda preservarnos de volver a cometer los mismos errores. El dicho se olvida de que no pocos errores son intencionados y que la historia de la humanidad es también una crónica de la perseverancia hacia cualquier punto que la obsesione. “Breve historia de la Argentina” es una proeza intelectual –en frasco chico– que no se ufana de tal. Una proyección del lenguaje utilizado de modo austero por el bien de la historia. Todo está allí, la cronología y el espíritu de un país. El historiador va depurando los acontecimientos hasta alcanzar lo fundamental de la trama histórica. No viene mal retomar sus páginas para ver con los ojos esforzados de este intelectual que a lo largo de su trayectoria no se limitó a las alternativas argentinas para dar vida a clásicos como “La Edad Media” y “La crisis de la República romana”, entre otros.

Romero arranca con el esbozo de los hechos anteriores a la llegada de los españoles y de inmediato, con un vértigo que ya querrían conocer otras obras pero literarias, se lanza hacia adelante como un viajero del futuro. El historiador no se deja intimidar por las pomposas formas que adquiere el patriotismo a lo largo de los años al revelar, por ejemplo, las verdaderas pasiones que empujaban a los independentistas. Qué intereses se cocinaban entre aquellas clases sociales emergentes y cada vez más poderosas que se establecieron después de 1810, capaces de determinar el destino de un país aún por nacer.

La obra de Romero ha pasado por las manos de varias generaciones de adolescentes y jóvenes universitarios, que se encuentran con ella en sus respectivos planes de estudio, pero los adultos que creen conocer al dedillo el pasado de su país tal vez podrían dedicarle unas horas a algunos de los capítulos. En internet, de hecho, se puede leer la primera parte en formato PDF. Romero no se olvida de nada, como un personaje borgeano está condenado a recordar. Su libro también puede pensarse como un viaje paradojal: un retorno al presente de camino al pasado. “…Esa opinión correspondía a la política económica liberal que defendieron, sobre todo, Roca y su sucesor Juárez Celman, en virtud de la cual convenía a la nación ofrecer a los inversores extranjeros las más amplias facilidades con el objeto de que acudieran a estimular el desarrollo de las posibilidades económicas que el país no podía encarar con sus propios recursos”, escribió Romero en el capítulo “La república liberal 1880 y 1916” ¿Suena conocido? ¿Reciente? Varias de estas mismas palabras fueron usadas por políticos contemporáneos para fundamentar el acuerdo petrolero entre Neuquén e YPF-Chevron que se firmó en agosto de este año.

“Breve historia de la Argentina” representa la búsqueda de una nación. El relato histórico de sus huellas dactilares. Otros libros pueden completar la tarea, sin duda, o incluso refutarla, pero el proyecto de Romero es un sitio donde cualquiera está invitado a pararse antes de seguir su propio camino.

Claudio Andrade

candrade@rionegro.com.ar


“Breve historia de la Argentina” de José Luis Romero es un libro de doble fondo. Puede parecer muy sencillo en una primera aproximación pero detrás de esa máscara tenue se encuentra resguardada la profundidad. Luis Alberto Romero lo explica con extrema solidez en el prólogo que forma parte indivisible del libro de su padre. “Estoy convencido de que es mi obligación hacer lo necesario para mantener vigente el pensamiento de mi padre, que me sigue pareciendo admirable, enormemente complejo detrás de su aparente sencillez, y sin dudas más allá de cualquier moda intelectual. En rigor, dediqué mucho tiempo en estos veinte años a reeditar sus obras, reunir sus artículos y conservar vivo su recuerdo, y seguiré haciéndolo. Mantener actualizado este libro en particular es parte de ese propósito”, señala.

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