La industria automotriz, a media máquina

Las ventas se desplomaron un 52% en abril, y el panorama en lo que va de mayo es similar. Las proyecciones para todo el 2019 indican que será muy difícil alcanzar las 500.000 unidades patentadas. Hasta 2017 se soñaba con vender un millón al año.



Euforia. Es la mejor palabra para describir el estado de ánimo en el sector automotriz hace apenas dos años. Por ese entonces la economía se mostraba en plena recuperación, el ambiente político era ideal, y los popes del sector que supo ser ícono de la industria nacional en la última década, ya imaginaban un horizonte con ventas de más de un millón de unidades.
Veinticuatro meses después, el sueño se transformó en pesadilla. Las cifras dadas a conocer la semana pasada por la Asociación de Concesionarios de Automotores de la República Argentina (Acara), muestran una caída del 52% en las ventas durante el mes de abril, y una baja acumulada del 50% en el primer cuatrimestre de 2019. En la primera quincena de mayo se patentaron cerca de 16.000 unidades, y en lo que va del año los patentamientos llegan apenas a 192.000 . Segun las proyecciones que hacen en el sector, la cifra de mayo llegará con suerte a las 36.000 unidades, lo cual no modificaría la baja respecto al 2018, que se mantendría por encima del 50%.
Como sucede con cada uno de los indicadores de la macroeconomía, los datos negativos a nivel nacional, son morigerados gracias al derrame de recursos que genera Vaca Muerta en la región. La estadística de Acara, muestra que las ventas en Neuquén, cayeron ‘solo’ el 31,3% respecto a 2018.
Al proyectar el escenario hasta fin de año, resulta difícil pensar en que las ventas superen las 500.000 unidades. Se estima que si el dólar se mantiene sin sobresaltos y la tendencia de los precios minoristas continúa su tendencia a la baja tal como sucedió en abril, se podrían alcanzar las 470.000 unidades vendidas para diciembre. Más allá de la coyuntura económica, habitualmente las ventas se desaceleran a medida que transcurre la segunda mitad del año dado que los clientes prefieren postergar la adquisición del cero kilómetro hasta enero, a fin de patentar la unidad al año siguiente, lo cual más tarde eleva el precio de reventa del vehículo.
Con tal panorama, el contraste con el millón de unidades que se proyectaba en 2017 es muy fuerte, y constituye todo un símbolo del delicado momento que atravisa toda la industria nacional, y de la enorme retracción del consumo.
Del lado de las terminales, el panorama es muy similar. Según el último informe de la Asociación de Fabricas de Automotores (Adefa), la producción alcanzó las 30.294 unidades en abril, un 33,9% menos que en el mismo mes de 2018, cuando se produjeron 45.802 unidades. En el acumulado anual, la producción llegó a 106.986 unidades, un 31,6% menos que el año pasado. El informe acerca de la “Utilización de la Capacidad Instalada en la Industria” referido al mes de marzo y publicado esta semana por Indec, confirma el dato: la industria automotriz trabaja hoy al 35% de su capacidad.
Solamente las exportaciones sirven como amortiguador para el desplome de las cantidades ensambladas. En lo que va del año se enviaron al exterior 68.451 unidades, de las cuales el 67% tuvo como destino en vecino país de Brasil. La acumulación de stocks resultante, tanto en las terminales como en los concesionarios, es la razón que explica la política de suspensiones que llevan adelante las automotrices desde el mes de enero.

En números

5.263
Las unidades vendidas en Neuquén durante 2019. Significa una baja del 31,3% respecto a igual lapso de 2018.

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