La investigación que expuso al clero
Para los reporteros, el filme es una representación realista tanto de los fracasos como de los triunfos del periodismo
En 2002 fue un escándalo que sacudió a la Iglesia Católica hasta la médula: cientos de curas abusaron de niños durante décadas y se salieron con la suya porque líderes de la iglesia los encubrieron.
Más de una década después, la historia de cómo el diario “The Boston Globe” expuso el secreto de la iglesia es narrada en “En primera plana’’.
En Boston, donde el escándalo llevó a la renuncia del cardenal Bernard Law y a acuerdos con cientos de víctimas, las figuras clave representadas en el filme dicen que la película captura la conmoción del escándalo, el dolor sufrido por las víctimas y el trabajo realizado por los periodistas para sacarlo a la luz.
“Obviamente nos encontramos con algo mucho más extenso y aterrador de lo que teníamos derecho a encontrar’’, recordó Walter Robinson, interpretado en la cinta por Keaton, quien encabezó el equipo investigador que destapó el caso con una serie de artículos publicados en el 2002.
Los artículos detallaron cómo dirigentes de la iglesia, incluido Law, sabían que los curas estaban abusando sexualmente de niños pero los trasladaban de una parroquia a otra en lugar de retirarlos. La serie ganó el Premio Pulitzer por servicio público en el 2003.
Para los reporteros, el filme es una representación realista tanto de los fracasos como de los triunfos del periodismo. Antes de la serie del 2002, el “Globe” había escrito numerosos reportajes sobre curas abusivos, pero no había escarbado más profundo para reportar sobre quién dentro de la arquidiócesis sabía lo que estaba pasando.
Poco antes de que Marty Baron asumiera el cargo de editor en el 2001, vio una referencia en una columna del “Globe” sobre documentos de la corte sellados en el caso de John Geoghan, un cura acusado de abusar de más de 100 niños. En su primer día de trabajo, les preguntó a los reporteros del diario si habían tratado de hacer que los documentos fueran desclasificados. “Hubo un silencio en la sala’’, recordó.
El equipo se puso a trabajar y los abogados del “Globe” fueron a la corte. Con el tiempo un juez desclasificó los documentos de la Iglesia, incluyendo archivos con extensos detalles sobre cuándo la arquidiócesis recibió quejas de abuso sexual contra curas y quién en la jerarquía de la iglesia lo sabía. La explosiva serie de reportajes del “Globe” desató una agitación en la arquidiócesis de Boston que se exacerbó cuando salieron a la luz revelaciones similares sobre curas abusivos alrededor del mundo.
El escándalo tocó en lo más hondo al reportero del “Globe” Matt Carroll, quien se enteró de que Geoghan vivía justo a la vuelta de la esquina de su casa.
“Yo tenía cuatro hijos pequeños en ese momento. … Puse una foto de Geoghan en la heladera y les dije: ‘Miren, niños, si ven a este tipo salgan corriendo en sentido contrario’’, dijo Carroll. (AP).