La locutora asfixiada tenía un golpe en la cabeza

Lo reveló la autopsia pero no sería de una paliza. Ayer, su ex pareja se habría negado declarar.



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Los investigadores analizan el material secuestrado en la escena del crimen, para luego anexarlo a la causa judicial.

ZAPALA (AZ).- Patricia Hendrikson, la locutora asesinada anteayer en esta ciudad y por cuyo crimen está detenido su ex pareja, recibió una fuerte golpe en la cabeza antes de ser ahorcada con la correa de una cortina. Así lo determinó la autopsia que se realizó ayer sobre el cuerpo de la infortunada mujer de 43 años.

La agresión habría sido el paso previo al crimen cometido por el taxista Carlos Alberto Garrido en la propia vivienda de la víctima.

El asesinato se produjo el jueves a la mañana después que Hendrikson enviara a sus hijas a la colegio en el transporte escolar. El sujeto, sobre quien pesaba una exclusión del hogar por violencia desde marzo de este año, logró ingresar a la casa y después de matar a su ex concubina, se entregó a la policía y contó detalles del hecho.

Ayer a última hora se produjo la declaración indagatoria del acusado que cuenta con el patrocinio legal de la defensora oficial, Beatriz Ambroggio.

Fuentes tribunalicias dejaron entrever que Garrido se habría

negado a hablar ante el juez de instrucción Oscar Domínguez.

Si bien esta versión no fue confirmada oficialmente, los escasos minutos que el detenido estuvo en el despacho del magistrado abonan la teoría de que prefirió guardar silencio.

Ahora, el juez dispondrá de un plazo para resolver la situación legal de Garrido. Todo indica que será procesado en principio por homicidio, aunque existirían otros agravantes como el vínculo con Hendrikson que complicaría aún más el panorama del único implicado.

"Tenía un golpe muy fuerte en la cabeza que pudo haber sido producto de una caída contra algún elemento de la casa", explicó ayer una fuente judicial consultada por "Río Negro".

Los investigadores creen que el golpe pudo haber sido originado tras un empujón de Garrido.

La hipótesis que señala la utilización de algún elemento contundente para agredirla no tiene tanta fuerza, aunque tampoco se

descarta.

En el cuerpo de la víctima no hallaron otras lesiones ni tampoco marcas de heridas con arma blanca como en un principio se había mencionado.

Al parecer, después de recibir el tremendo impacto, Hendrikson habría quedado indefensa y en ese momento Garrido la asfixió apretándole el cuello con la correa de la cortina.

De la escena del crimen se secuestraron varios elementos que formarán parte del expediente aunque las fuentes consultadas revelaron que todavía no se sabe si tuvieron relación con el hecho.

"Se encontraron varias cosas pero recién con el transcurrir de la investigación se verá si forman parte del asesinato", dijo una alta fuente. En tanto, se supo que las dos pequeñas hijas de la víctima quedaron bajo la tutela de una hermana de Hendrikson que reside en Las Lajas.

Ayer, varios compañeros de trabajo de Garrido abonaron la teoría de que presentaba un carácter cerrado y poco comunicativo. "No hablaba con nadie y casi ni se bajaba del taxi pero nunca nos imaginamos que fuera capaz de hacer una cosa así", dijo uno de los choferes.

Por su parte, allegados a la víctima del ámbito laboral recordaron que la locutora hacía tiempo venía sufriendo por el accionar de Garrido. "Estaban separados, ella lo denunció varias veces en la comisaría y un tiempo tuvo custodia policial", explicó una fuente policial.


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