La PIAP unió al gobierno, ATE y la oposición
Los trabajadores tuvieron tomada ayer la planta de agua pesada. El viernes marcharán en apoyo de un proyecto legislativo
NEUQUEN (AN).- La defensa de la planta de agua pesada de Arroyito logró el milagro de unir al gobierno provincial con la oposición política en la Legislatura y el gremio de los empleados públicos.
El viernes, ATE encabezará una movilización en apoyo del proyecto motorizado por Pedro Salvatori en el Congreso nacional para garantizarle a la planta una partida de 33 millones de pesos en el presupuesto de 2001 y de esa manera iniciar la producción de 200 toneladas de agua pesada en el próximo bienio.
De acuerdo con las primeras proyecciones, la cifra propuesta puede multiplicar once veces su incidencia en la exportación del producto en la presente década.
El proyecto de Salvatori se presentará hoy en la Cámara de Diputados, con la firma de la legisladora Teresa Savrón, también integrante del bloque de diputados del MPN.
En una asamblea de trabajadores desarrollada ayer en la planta de Arroyito, que estuvo tomada simbólicamente por 24 horas, se decidió marchar sobre esta capital el viernes, movilizando a las poblaciones de Senillosa y Plottier a su paso.
El acuerdo entre los empleados se obtuvo a la tarde.
Por la mañana, una heterogénea reunión juntó en la planta al ministro de Planificación de la provincia, José Brillo, al gerente de la Empresa Neuquina de Servicios de Ingeniería, ENSI, que opera el establecimiento, Héctor Apesteguía, a los diputados nacionales nombrados y a legisladores provinciales, y al intendente de Senillosa, Sergio Farías, y al presidente del Deliberante de Plottier, Adolfo García y a los principales dirigentes de ATE encabezados por Julio Fuentes, su secretario general, y el delegado de los empleados de PIAP, Fernando Lisse, entre otros.
Al cabo del encuentro se decidió apoyar la moción de Salvatori que consiste en asegurarle partidas presupuestarias a la planta, ya que las operaciones hasta finales de año están garantizadas con el aporte de 2,6 millones de pesos -1.600.000 que le deben Nucleoeléctrica Argentina y la provincia y un millón provisto a medias por los gobiernos nacional y neuquino-.
La planta emplea a 427 personas con una antigüedad de alrededor de ocho años de desempeño continuo y remuneraciones promedio entre 800 y dos mil pesos -en niveles operativos-.
La masa salarial global es de 800 mil pesos mensuales con aportes y contribuciones incluidas.
Además, genera unos 400 puestos de trabajo indirectos más en el comercio, empresas subcontratistas y choferes de la empresa.
En la reunión de ayer también se decidió apoyar las gestiones de Salvatori para solicitar la realización de una audiencia pública el miércoles 11 de este mes en las comisiones de Energía y Hacienda de Diputados, con el fin de definir el futuro de la planta.
Los sindicalistas calificaron como «muy buena» la reunión y, aunque no hubo menciones oficiales de la empresa, se coincidió en que si se asignan los fondos, la PIAP estará en condiciones de proveer de agua pesada a las dos centrales nucleares que eventualmente adquiera el gobierno de Corea del Sur.
El interés del gobierno provincial en la continuidad de la planta es doble: además de la intención de evitar el despido masivo de casi medio millar de personas, está atada al proyecto de fertilizantes que reflotó Jorge Sobisch para licitar en noviembre próximo.
Si la PIAP colapsa, se clausurará definitivamente la posibilidad de una planta de fertilizantes para Neuquén.