La revisión en la cúspide judicial

PANORAMA POLÍTICO DE RÍO NEGRO

El poder se introduce en el armado del STJ, proyectando que el 30 de junio se designarán a dos de sus cinco jueces. Serán reemplazos de Adriana Zaratiegui y Enrique Mansilla.


El cuadro quedará más disipado el 28 de mayo con el cierre de los interesados. El oficialismo, como siempre, tiene ventaja por su mayoría en el Consejo -preside la gobernadora Carreras y tiene ocho legisladores- frente a cuatro del FdT, y la dispersa y maleable representación de los abogados, doce consejeros, divididos en cuatro ternas jurisdiccionales.


Así, la observación recae en el traqueteo oficial. Poco se dice, pero el movimiento es inevitable. Esa corriente tiene una primera definición: serán de Viedma y de Bariloche. El Colegio de Abogados de Roca lanzó su petición por su circunscripción, pero quedó aislado. Su pose servirá de antecedente para la próxima.


La lista de atraídos es numerosa, pero se reduce cuando se evalúan sus probabilidades. Ya entrando en nombres, el Colegio de Viedma y el oficialismo coinciden en impulsar a Sergio Ceci, exsecretario Legal y exfiscal de Estado en la gestión provincial de la UCR y, desde hace más de una década, secretario de bloque legislativo, inicialmente de la UCR y, ahora, de JSRN. Los abogados de Cipolletti y de Bariloche prometieron sus apoyos, esperando después la consiguiente reciprocidad.


Tampoco habría que descartar el voto del FdT, que tiene una buena aprobación técnica de Ceci, aun su ligazón oficialista. Esa oposición, por ahora, no tiene candidato.


La gobernadora calla y espera, pero sorprendió que ella expusiera la idea mayoritaria del Consejo: la elección de una mujer -legalmente- no es necesaria. Mostró la inicial tendencia.



Simultáneamente, desde el STJ apareció una opción femenina que expone al gobierno, volcado en las evaluaciones de hombres. La gobernadora tiene razón cuando dice que la ley no “habla de cupo” y alude a que ese tribunal debe “tener vocales de ambos sexos”. Esa exigencia se cumple con la permanencia de Liliana Piccinini.


La mayoría del Consejo de la Magistratura empuña esa conclusión y se concentra en la “idoneidad”. Pero, sorprendentemente, Carreras, la más examinada por su condición de mujer, punteó con esa postura frente a la tendencia social en favor de la ascendencia femenina. Aun así, ella espera, evalúa y calla su definición. Dijo a los suyos que tiene dos o tres aspirantes de Bariloche, de ambos sexos. Se percibe el fomento de Lorenzo Raggio, un histórico de su grupo y hoy gerente del Ente del Parque Tecnológico. Además ubicaría a Yanina Sánchez, delegada de Trabajo e integrante del Consejo por los abogados andinos (como Raggio, y Ceci por Viedma).


Últimamente, la mandataria y el senador Alberto Weretilneck evidencian contactos fluidos, pese a la subsistencia de disensos. La elección para el STJ es un materia de consulta permanente. El Tribunal en renovación mantuvo su sujeción al oficialismo, por lo menos, en fallos centrales. Por caso, la re-reelección de Weretilneck. El enlace fue y es su presidente, Ricardo Apcarian. Es él quien hoy curiosamente contrapone otra postulación al diseño oficial, construido por el Colegio capitalino y la bancada que lidera Facundo López. Apcarian alienta a la secretaria de Superintendencia, Silvana Mucci. Se ancla en una respuesta a la demanda del equilibrio de género, pero tiene un pecado de origen. Proviene del Poder y el rechazo a esa cuna es una fuerte coincidencia en los partícipes por los abogados y por el FdT. Carreras no comparte ese pleno apartamiento, incluso -aseguran- que en su lista figuraría la jueza de Familia de Bariloche, Cecilia Criado.


Desde el STJ salió una candidata y expone al oficialismo. Esa promoción evidencia otro obstáculo: una fuerte resistencia a que la “renovación” venga del propio Poder.


Ocurre que el oficialismo monitorea el proceso y el impacto sobre la exclusión femenina. El consejero opositor Marcelo Mango se metió en el debate con su declaración en favor de sumar a mujeres. Esta decisión individual sería -adelantan- acompañada por el bloque del FdT.


Si el gobierno cayera en una incorporación forzada, Juntos tendría el conflicto si es Viedma o si es Bariloche quien debe aportar una mujer y, en consecuencia, relegar a su candidato.


Un acto aún abierto, tanto como la pandemia que no cede.


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