La sombra de la recesión crece en Europa

Analistas pronostican que esteaño se profundizará el retroceso.

Por Redacción

AP

Alemania, el motor de Europa, muestra también indicadores preocupantes.

BERLÍN.- La recesión amenaza a Europa después de que la economía de la Eurozona y del conjunto de la Unión Europea (UE) se contrajese un 0,2% en el segundo trimestre del año, con siete países en recesión, Francia estancada y una Alemania que apenas puede mantener un crecimiento de 0,3%.

Los datos publicados ayer por la oficina de estadísticas europea Eurostat y las correspondientes oficinas de estadística nacionales de Francia, Alemania y Portugal reflejan un panorama sombrío, mientras que los pronósticos para el tercer trimestre no consiguen arrojar luz al final del túnel.

La economía en los 17 países miembros de la moneda común se contrajo un 0,2% entre abril y junio en comparación con el primer trimestre del año, en el que se registró un estancamiento. En términos interanuales el Producto Bruto Interno (PBI) de la Eurozona cayó de manera más marcada, un 0,4%. Estas cifras se mantienen en línea con las previsiones de los analistas y se debieron a que países como España, Italia, Portugal, Grecia y Chipre suman dos o más trimestres consecutivos a la baja.

A nivel de toda la UE, siete países de los 27 países miembros del grupo se encuentran en recesión mientras que seis de ellos –Reino Unido, Portugal, Chipre, Italia, España y República Checa– encadenaron el tercer trimestre consecutivo en retroceso.

Algunos economistas advierten incluso de que el crecimiento económico podría caer aún más según avance el año. “No se vislumbra un final de la desaceleración”, apuntó el economista del Commerzbank, Christoph Weil. “El tercer trimestre podría mostrar un signo negativo aún mayor”, agregó el experto.

Los datos procedentes de las dos economías más importantes de la UE no contribuyen a mejorar las perspectivas de futuro.

Francia evita a duras penas caer en una recesión tras registrar el tercer trimestre de estancamiento. El estancamiento francés se debió principalmente a un retroceso del consumo de los hogares de un 0,2% y a un empeoramiento de su balanza comercial donde las importaciones crecieron un 1,8% frente a una subida del 0,2% de las exportaciones.

Mientras, la locomotora alemana reduce su velocidad en el segundo trimestre del año con un crecimiento del 0,3%, inferior al 0,5% registrado el primer trimestre, aunque mayor del 0,2% previsto.

La economía alemana consiguió así, a duras penas, hacer frente a la crisis que atenaza a gran parte de la Eurozona gracias a impulsos procedentes del comercio exterior de países de fuera de la zona euro y del consumo interno alemán, que compensaron una caída en las inversiones de sectores claves como el de maquinaria. (DPA)