“La traslación de un grande”
Nos dejó hoy mismo, luego de una corta agonía. Con años de lucha por su salud quebrada, enfrentando al mal como siempre con “tenacidad”, con aguerrida voluntad, como si fuera el adversario más poderoso al que debía ganarle… porque de eso dependía su propia existencia. Sin duda que es un ejemplo, una muestra para la historia de los vivientes que no sólo pasan o pasaron por los claustros políticos que fueron y son los “comités”, de distintas fracciones, donde se generan dirigencias que llegan como llegó este “líder indiscutido” a cubrir lugares claves de conducción partidaria y con el honor que implicó para él y para los que lo siguieron… honor para el adversario que lo enfrentó en la confrontación política. Un político de estirpe que contó para sí y para sus semejantes “de la gracia que ilumina a los elegidos”. Éste es mi sentir que quiero compartir con ustedes sobre el amigo que deja la política, que nos deja… y se traslada simplemente “a la eternidad”. Gracias querido Pablo Verani, que Dios te bendiga en tu nuevo camino. Guillermo Eduardo Speratti Jacobacci
Guillermo Eduardo Speratti Jacobacci