Largó el Plan Voluntario de Desarme en Roca

Por Redacción

ROCA (AR).- Luego del proceso de regularización y registración de armas implementado en esta ciudad por el Registro Nacional de Armas (Renar), desde ayer se comenzó a desarrollar el Plan Voluntario de Desarme. Autoridades del organismo en la región encabezaron el lanzamiento del programa que apunta a reducir la circulación de armas en manos de civiles. El Delegado Regional del Registro, Jorge Crespin, destacó el “éxito” de la labor realizada en la Unidad de Registración Móvil, donde se formalizaron alrededor de 500 trámites de regularización, y se atendieron consultas de un millar de personas. Desde la implementación del programa, en el 2007, ya se ha logrado la destrucción de más de 135.000 armas en el país, y se espera que la recepción voluntaria en esta ciudad –abierta a localidades vecinas del Alto Valle y también la Línea Sur– sea similar al interés de la población por regularizar la tenencia. Crespin no se atrevió a dar cifras de armas de fuego registradas en la región (“no están discriminadas”, dijo) pero informó que en todo el país existen alrededor de 1.100.000. “No tenemos estimaciones –agregó– tampoco sobre las armas que no están registradas, es imposible porque son ilegales”. La sede para la entrega voluntaria de armas y municiones será el ex-Concejo Deliberante roquense, ubicado sobre la calle Sarmiento, donde los interesados podrán concurrir –de 8 a 14– hasta el 3 de mayo. El procedimiento es anónimo y en caso de que sean armas requeridas por la Justicia, no se destruyen, aunque el nombre del poseedor (si no está registrada) no queda en ningún sistema, admitió Crespin. Se otorga, a quien entrega un arma un incentivo económico que varía entre los 200 y 600 pesos, en un cheque al portador. Las armas son inutilizadas en el mismo momento de entrega. Allí se toma el número de serie del arma, tipo y calibre con el fin de cotejar estos datos con el registro existente. Las armas con procesos judiciales pendientes son separadas y quedan sujetas a los procesos administrativos correspondientes. Luego de ser inutilizadas, son destruidas en un acto público. El material resultante de la destrucción se funde, se comercializa y el dinero obtenido se dona a la Fundación del Hospital Garrahan, explicó Carlos Fernández, responsable de Relaciones Institucionales del Renar. En el lanzamiento del programa participó también ayer el intendente Martín Soria.

Abarca el Alto Valle y la Línea Sur

César Izza