Las mujeres son el rosto de Iberoamérica en Venecia

Por Redacción

La presencia latina en el Festival de Venecia hay casi que buscarla con lupa. Con el cambio en la dirección artística el cine hispanoamericano ha quedado casi olvidado, sin embargo ocurre algo inusual: por primera vez son sobre todo mujeres directoras las abanderadas en este prestigioso certamen.

En la sección oficial figura la chilena Valeria Sarmiento, la única representante latinoamericana en la carrera por el León de Oro. Sarmiento estrenará “Linhas de Wellington”, la película que no pudo terminar su marido Raoul Ruiz, fallecido hace un año en París.

Además de ser la montajista durante años de las películas del director franco-chileno, Sarmiento también rodó varios documentales y para esta historia ambientada en la resistencia portuguesa a la invasión napoleónica, la realizadora cuenta con el respaldo de John Malkovich y la española Marisa Paredes en el cartel.

En la sección Orizzonti, la segunda en importancia dentro del festival, la argentina Jazmín López mostrará “Leones”, un drama sobre una joven que es la única que sobrevive a un accidente de tráfico cuando viajaba con otros cuatro amigos. Protagonizada por Julia Volpato, Pablo Sigal, Macarena Del Corro, Diego Vegezzi y Tomas Mackinlay, la ópera prima de esta joven (Buenos Aires, 1984) llega aupada por los apoyos que ha recibido en su desarrollo.

Lucrecia Martel, otra argentina de carrera ya consolidada, viajará hasta Venecia para mostrar “Muta”, el corto publicitario con ropa de la nueva colección de Miu Miu, que forma parte de “Woman’s Tale”, un proyecto de las casas de moda Prada y Miu Miu para dar relieve a la creatividad de las mujeres y en el que participan otras cuatro directoras de diferentes nacionalidades.

Al efervescente panorama cinematográfico mexicano se suma otra voz: la de Natalia Beristáin, hija de director de fotografía y nieta de actores, que debuta en la selecta Semana de la Crítica con “No quiero dormir sola”, una historia sobre una abuela alcohólica que pierde la memoria y una nieta a la que no le gusta dormir sola.

Beristáin, que se disputa con otros seis trabajos el premio de 5.000 euros que da la audiencia, también aspira a levantar el León del Futuro, al tratarse de una primera película.

Y por último, la sevillana Celia Rico Clavellino es la única representante española en el certamen veneciano, donde mostrará en la sección Orizzonti el corto “Luisa no está en casa”, con Asunción Balaguer y Fernando Guillén.

En la sección de los clásicos se exhibirá “Miradas múltiples”, el documental que el mexicano Emilio Maillé ha elaborado sobre el director de fotografía Gabriel Figueroa, colaborador de Emilio “Indio” Fernández, pero también de Buñuel o Houston, entre otros.

Aparte también se mostrarán dos películas españolas, pero rescatadas de los archivos: “Campanadas a medianoche” (1965), de Orson Welles, y “Stress-es tres-tres” (1968), de Carlos Saura.

En el plano de la actuación aterrizan en Venecia varios actores de renombre como los españoles Javier Bardem, con “To the Wonder”, de Terrence Malick, y Sergi López con la francesa “Tango Libre”, de Frédéric Fonteyne.

El chileno Alfredo Castro (”Tony Manero”) regresa a la competición tras la buena acogida el año pasado de “Post Mortem” (de Pablo Larraín) con el primer largometraje del italiano Daniele Ciprì, “E stato il figlio”, y compartiendo cartel en esta historia sobre la mafia con uno de los grandes capos de la actuación en Italia: Toni Servillo.

Fuera de competición, el director portugués Manoel de Oliveira, con sus más de 100 años cumplidos, mostrará “O Gebo e a sombra”, una adaptación de la novela homómima de los años 20 del también portugués Raul Brandao. El reparto está encabezado por un plantel de veteranos de renombre como son Michael Lonsdale y Claudia Cardinale, Jeanne Moreau.

Oliveira, que este verano fue hospitalizado por problemas respiratorios, no piensa en dejar de trabajar y a sus 103 años prepara nueva película: otra adaptación literaria: “A Igreja do Diabo”, del escritor brasileño Joachim Machado de Assis.

dpa