Las plantaciones de frutales suman 44.000 hectáreas en Río Negro

Lo determinó el censo frutícola realizado por la provincia y financiado por el BID.

Redacción

Por Redacción

En el censo de las áreas bajo riego de Río Negro, que finalizó hace unas semanas, se detectaron 214.000 hectáreas en producción, de las cuales un 20% corresponde a montes frutales. El estudio detalla que la superficie con producción frutícola alcanzó las 44.000 hectáreas, más del 3 por ciento en comparación con el relevamiento de tres años atrás.

Además, el registro preliminar consignó a unos 5.200 productores –Unidades de Organización de la Producción–, con más de 7.500 parcelas productivas.

El trabajo fue entregado la pasada semana por la Unidad Ejecutora Provincial a la secretaría de Fruticultura de Río Negro.

Según la conclusión técnica, el censo «reside en visualizarlo no tan sólo como un diagnóstico» sino como «un sistema de información estratégica» en los «procesos de decisión empresaria», como también, «la definición de políticas y acciones por parte del sector público».

El relevamiento se cumplió entre mayo y setiembre pasado, bajo el programa del Censo Provincial de Agricultura Bajo Riego 2005 y se encuadra en el proyecto Preparatorio para la Reactivación Productiva financiado por el Banco de Intercambio de Desarrollo (BID).

El censo (CAR 05) se realizó en los valles irrigados de Río Negro, como el Alto Valle del río Negro, Valle Medio del río Negro, General Conesa, Valle Inferior del río Negro, Valle Verde, Peñas Blancas, Catriel, Río Colorado, El Bolsón y Valcheta.

Los productores –Unidad de Organización de la Producción– registrados tienen una superficie «no menor a los 500 metros cuadrados, conformada por una o mas parcelas productivas, producir bienes agrícolas (frutas, hortalizas, etc.), pecuarios (bovinos, ovinos, porcinos, etc.) o forestales. También, debe tener una «dirección organizativa con los riesgos de la actividad productiva».

El informe entiende que «la base del censo ha obtenido una cobertura total de las áreas bajo riego». Entre los datos obtenidos, el Censo expresó que se relevaron «más de 5.200 Unidades de Organización del a Producción» (productores), con «más de 7.500 parcelas productivas».

También expresa que la superficie total supera los 214.000 hectáreas, de los cuales, los frutales comprenden más de 44.000 hectáreas. En el censo 2002, los frutales relevados alcanzaron los 42.600 hectáreas. El crecimiento sólo 1.400 hectáreas en tres años, es decir, algo más de 3 por ciento.

Los resultados del censo fueron entregados la semana pasada por la entidad que coordina Oscar Gómez a la secretaría de Fruticultura. Así, se determinará el plan de difusión de los resultados definitivos del censo y de las diversas estrategias de comunicación que se utilizarán para informar a los principales actores del sector.

Ese análisis culminará con la elaboración de un sistema de información censal que habilitará a la generación de nuevas herramientas de diagnóstico sobre el sector productivo.

La disponibilidad del Censo permitirá contar con información exhaustiva y actualizada de la estructura productiva sectorial.

Según el informe, esta «base censal se convierte en un umbral de privilegio para encarar el desafío de construcción de una infraestructura informacional que dote al sector con las herramientas e instrumentos de gestión necesarios para suministrar de manera permanente y actualizada información estratégica».

En ese sentido, el análisis técnico destaca que el censo permitiría «mantener actualizados los diagnósticos de los diversas ramas de actividad del sector productivo»; «diseñar, implementar y evaluar las estrategias de políticas públicas»; «conocer la situación actual y perspectivas de la producción en países competidores y perspectivas de los mercados de interés para el sector».

También, permitirá, entro otros tantos puntos, «disponer de información sobre costos y precios, destino de la producción», como también, «la efectiva aplicación de programas de seguridad agroalimentaria, trazabilidad y políticas ambientales».

«El mayor caudal de explotación del Censo reside en visualizarlo no tan sólo como un instrumento de diagnóstico de la estructura sino como el embrión de un sistema de información estratégica» para generar «insumos informacionales competitivos clave, de mayor eficiencia a los procesos de decisión empresaria», como también, «la definición de políticas y acciones por parte del sector público». (AV)

Los problemas que se avecinan

Entre los datos que se pueden rescatar de este trabajo preliminar se observa que las hectáreas plantadas en la región con pera ya equiparan a las de manzanas. Históricamente esta proporción se ubicaba en un 30% y 70% respectivamente.

Este cambio se verá reflejado paulatinamente en la producción ya que el aumento de la superficie plantada de peras se ha dado en los últimos años producto de la reconversión en las chacras. Un porcentaje importante de la superficie plantada de peras presenta variedades con menos de cuatro años.

La salida de la convertibilidad permitió dar un importante impulso a la reconversión frutícola y, en este sentido, un alto porcentaje de productores que se embarcaron en la misma se decidieron a plantar peras.

Durante la presente temporada se cosecharon algo más de 500.000 toneladas de peras, de las cuales alrededor de 350.000 se preven colocar en el exterior al finalizar la temporada.

A principios de la década de los '90, la producción de peras en la región totalizaba las 350.000 toneladas, de las cuales las exportaciones de llevaban algo más de 220.000 toneladas. Según proyecciones privadas y teniendo en cuenta el aumento de la superficie plantada con esta especie en estos últimos cinco años, la producción regional de esta especie llegará a las 700.000 toneladas antes del 2015.

Teniendo en cuenta los problemas que hoy existen en los mercados internacionales y que en un alto porcentaje la pera que se produce en la región se exporta, sería importante comenzar a trabajar para analizar como comercializar en forma eficiente todo este importante volumen de fruta.

Armar estrategias entre las empresas permitiría no cometer los mismos errores que se ejecutaron en su momento con la manzana y cuyos resultados están a la vista: más del 50% de lo que se produce de esta especia va a industria porque no tiene salida comercial.


En el censo de las áreas bajo riego de Río Negro, que finalizó hace unas semanas, se detectaron 214.000 hectáreas en producción, de las cuales un 20% corresponde a montes frutales. El estudio detalla que la superficie con producción frutícola alcanzó las 44.000 hectáreas, más del 3 por ciento en comparación con el relevamiento de tres años atrás.

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