Las vacunas que ya no están en el calendario

La importancia de las dosis contra el neumococo y hepatitis A

Por Redacción

Una encuesta a nivel nacional a reconocidos pediatras e infectólogos pediatras del país, señaló que mayoritariamente se considera que la vacuna antineumocócica heptavalente conjugada es una de las principales vacunas que deberían incluirse en el Calendario Oficial de Vacunación.

Cada año, en Latinoamérica mueren 20.000 niños a causa del neumococo, una bacteria que produce meningitis, neumonía, bacteriemia y otitis, entre otras infecciones. Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), representa la segunda causa de muerte en niños menores de 5 años.

La mayoría de los 101 especialistas consultados por la encuestadora IMS Health mencionó a la vacuna antineumocócica como la más importante a incluir, junto con la segunda dosis de la vacuna para la hepatitis A. Otras nombradas fueron la de la varicela, rotavirus, cuádruple acelular, y en último término a la vacuna para el HPV (cáncer de cuello uterino).

El doctor Enrique Casanueva, jefe de la sección Infectología Infantil del hospital Universitario Austral, remarcó que «de la encuesta se desprende un muy buen nivel en el conocimiento sobre vacunas por parte de los médicos. Y coincido totalmente con ellos al remarcar la necesidad de integrar al Calendario Oficial una segunda dosis para hepatitis A, y las vacunas contra el neumococo y la varicela. Son vacunas muy importantes, que deberían incluirse».

La vacuna neumocócica 7-valente conjugada, dijo este médico, es la única que confiere inmunidad a bebés de dos meses a dos años de edad contra siete de las formas (serotipos) más frecuentes de neumococo, y se aplica en cuatro dosis (a los 2, 4, 6 y 18 meses). La vacuna ya fue incluida en los calendarios de vacunación de 31 países. En Argentina, está indicada sólo en niños pertenecientes a grupos de riesgo, y queda en manos de cada pediatra la decisión de vacunar al resto de los niños.

La encuesta marcó, además, un conflicto presente en los consultorios: mientras que los profesionales de la salud tienen muy en claro cuáles son los criterios más adecuados para valorar una vacuna, uno de los factores que más inciden en la decisión de prescribirla es si el costo de esa vacuna está cubierto o no por parte de las obras sociales y prepagas.

Si bien los encuestados afirman que lo más importante a la hora de indicar una vacuna es la incidencia de la enfermedad, las muertes que causa y su eficacia, más adelante el 78% señala que el costo tiene una relevancia entre media y alta cuando deben recetar una vacuna no incluida en el Calendario Oficial de Vacunación. Y afirmaron que la cobertura por parte de las obras sociales o prepagas tiene una importancia alta (58,4%) o media (22,8%) al momento de recomendar una vacuna.

Casanueva declaró: «Se trata de un dilema ético. Por un lado, se considera que la vacuna es necesaria, y por el otro, si está fuera del calendario y se sabe que el papá del paciente gana $ 300 por mes, no se le quiere crear el conflicto de costearla».

Asimismo, el nivel de inmunogenicidad, es decir, de títulos de anticuerpos que logra una vacuna tras su aplicación, se mencionó como el ítem más importante para evaluar la efectividad de una vacuna.

Al respecto, el doctor Fernando Burgos, jefe del Área Ambulatoria de Pediatría del Hospital Universitario Austral, señaló que «si bien la mayoría reconoce como primordial la inmunogenicidad como un indicador de la eficacia de una vacuna, a la hora de recomendar se privilegia el costo antes que la efectividad en vacunas no incluidas en el calendario. Pero no se puede decir ´no le indico esta vacuna porque es muy cara´. Una vida que se salva vale más que cualquier vacuna. La elección de una vacuna debe realizarse siempre basándose en la evidencia científica».

Si bien la vacuna se indica en chicos pertenecientes a grupos de riesgo, en quienes una enfermedad neumocócica sería más grave, «la edad en sí misma es un factor de riesgo. Todo menor de 5 años de edad se encuentra más vulnerable a estas infecciones, y debería recibir la vacuna neumocócica».

«Lo que se debería hacer -coincidió el doctor Casanueva- es informar al paciente sobre la existencia de determinadas vacunas que se encuentran fuera del Calendario Nacional de Inmunizaciones, y que sea él quien determine si puede o no aplicársela».

«La medicina basada en la evidencia es nuestra fuente; las vacunas, nuestras herramientas, y el paciente, nuestro único y privilegiado objetivo», concluyó el doctor Burgos.

La enfermedad neumocócica es una infección causada por la bacteria S. pneumoniae y describe un grupo de enfermedades, entre las que se incluyen bacteriemia/sepsis, meningitis, neumonía y otitis media. Afecta tanto a niños como a adultos y es una importante causa de muerte y enfermedad en todo el mundo. Según la OMS, se trata de la principal causa de muerte prevenible por vacuna en chicos menores de cinco años de edad.


Exit mobile version