Liberaciones destraban diálogo de paz colombiano
Santos prometió volver a la mesa apenas suceda.
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QUIBDÓ, Colombia (AFP).- Colombia seguía atenta ayer los preparativos para la anunciada liberación de un general y otros cuatro rehenes de la guerrilla comunista de las FARC, lo cual permitirá reanudar los diálogos de paz en La Habana, suspendidos por el gobierno luego de las capturas. El presidente Juan Manuel Santos aseguró que el proceso de liberación “está en marcha” y reiteró que apenas regresen se reactivará el proceso de paz con ese grupo guerrillero. Santos habló en acto con indígenas en la ciudad de Popayán, unos 355 kilómetros al suroeste de Bogotá. “Apenas aparezcan libres los secuestrados que están en manos de las FARC… voy a dar las instrucciones para que los negociadores regresen a La Habana y continúen las negociaciones para culminar el proceso a la mayor brevedad posible’’. El Comité Internacional de la Cruz Roja (CICR), regularmente convocado para entregas de prisioneros por parte de las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC), dijo tener “luz verde” para comenzar “labores humanitarias para llevar a cabo la liberación”. Patricia Rey, vocera del CICR, espera que todos queden libres “lo más pronto posible”, aunque no dio una fecha exacta por la “complejidad” de la coordinación del operativo. Desde La Habana, uno de los negociadores de paz de la guerrilla en Cuba cuestionó estas operaciones. “Hay ametrallamientos, hay bombardeos en el área y toda acción de fuerza en este momento es inconveniente”, dijo alias Rodrigo Granda a la radio colombiana Caracol. La cuenta regresiva para la liberación comenzó luego de que diplomáticos de Noruega y Cuba, garantes de las negociaciones iniciadas hace dos años entre el gobierno colombiano y las FARC, anunciaran que ambas partes acordaron condiciones para la devolución de los cautivos. Alias Pablo Catatumbo, número tres de las FARC y negociador en Cuba, destacó el anuncio de la liberación como “un gesto de paz, de reconciliación, de buena voluntad y de compromiso” de la guerrilla con las negociaciones para terminar la guerra. Alzate, comandante de la Fuerza de Tarea Conjunta Titán, que combate la guerrilla, el narcotráfico y la minería ilegal en el Chocó, fue capturado en confusas circunstancias cuando visitaba de civil el caserío de Las Mercedes, a unos 30 minutos por barco de la capital regional Quibdó. Mientras las autoridades aseguran que el soldado que manejaba el bote en que viajaba Alzate vio a guerrilleros armados salir de casas para abordar al general, los pobladores dicen que presenciaron una retención sin violencia y expresan su miedo a convertirse en blanco de ataques por estar en medio de la polémica.