Lluvia trajo trastornos pero también alivio en el norte neuquino
Tras los fuertes vientos que superaron los 100 km/h, la lluvia inundó calles en Chos Malal. Pero en la zona rural el agua fue bienvenida. Comenzó el reparto de garrafas en Andacollo.
norte neuquino
CHOS MALAL, ANDACOLLO (ACHM) – La lluvia aplacó los efectos del intenso viento que asoló el norte neuquino y se transformó en un aliciente para los crianceros que padecen dessde hace varios meses la sequía en sus campos. Sin embargo originó inconvenientes en rutas de cornisa por la gran cantidad de barro y pozos, como también trastornos en Chos Malal con el anegamientos de calles.
Después de cuatro días de viento, con ráfagas que en esta ciudad superaron los 100 kilómetros por hora llegó la lluvia.
Para los crianceros era fundamental que lloviera debido a la sequía que padecen desde hace varios meses en los campos. Ahora están esperanzados con que la situación mejore tras las precipitaciones.
En Chos Malal el tránsito se vio complicado debido al anegamiento de calles donde el agua se acumuló complicando el paso de los transeúntes de una vereda hacia otra y el municipio optó por colocar tablones y pallets, como en la esquina de Belgrano y 25 de Mayo frente al CPEM 4, en 25 de Mayo y San Martín frente a la Comisaría 24 y en calle General Paz entre Lavalle y Roca.
En la calle General Justo donde se realiza la obra de desagüe aluvional también se registraron inconvenientes en el tránsito no sólo de peatones sino también de automovilistas, especialmente en la intersección con Urquiza donde la obra está inconclusa.
En la zona las rutas de cornisa se vieron complicadas por la presencia de gran cantidad de barro y pozos. Según lo informado desde la Dirección de Vialidad la única que se encuentra intransitable por desmoronamientos es la provincial 45 que une la localidad de Las Ovejas con la reserva turístico forestal Lagunas de Epulaufquen.
El Servicio Meteorológico Nacional marcaba para la zona precordillerana la caída de 60 milímetros y en la cordillera de 130, y también nevadas.
En tanto en Andacollo, donde también llovía, el intendente Ariel Aravena, mencionó que la comuna dio inicio al plan de asistencia a los pobladores rurales con garrafas de gas.
Recordó que se trata de vecinos que no cuentan con el vital elemento y que tienen dificultades, debido a las condiciones climáticas, de llegar hasta la localidad de Andacollo para abastecerse.
Indicó que la asistencia se repite todos los meses y se refuerza durante el invierno.
El programa de asistencia es un trabajo conjunto entre las áreas de Promoción Social y Servicios Generales de la comuna.