López Murphy, Carrió y Castells se juntaron para criticar al gobierno
BUENOS AIRES.- Ricardo López Murphy, Elisa Carrió y el piquetero Raúl Castells participaron ayer de un debate sobre el respeto de la Constitución, y mientras el líder de Recrear advirtió sobre el actual «nivel de prostitución» de la política, la diputada del ARI denunció que lo único que se oye en el país «son los gritos del matrimonio Kirchner».
La candidata presidencial del ARI destacó la importancia de «abrir el diálogo» y buscar «acuerdos básicos» en distintos temas con diversos sectores, aunque dejó en claro que su presencia en un escenario junto a López Murphy o a radicales enfrentados al Gobierno no implicaba abrir las puertas a un futuro frente opositor. «Esto no significa que vamos a estar juntos en las elecciones. El ARI va sin alianzas. Una cosa es el diálogo, pero el diálogo supone la diferencia. No estamos en ningún tipo de rejuntado», afirmó, contundente.
Por su parte, en su discurso, López Murphy trazó un panorama sombrío sobre el «deterioro» institucional argentino: «Hoy tenemos en la política un nivel de prostitución que ha llegado a extremos inauditos», disparó. «La práctica habitual ha pasado a ser la adquisición de figuras políticas. Ahora no son individuos, sino grupos completos que se compran», denunció y analizó que «las fuerzas políticas que no se venden al Gobierno la pasan realmente mal».
Minutos después de calificar de «catástrofe» la feroz interna que atraviesa el radicalismo, el jefe de Recrear insistió en repudiar la actual «decadencia» de la política y la pérdida de valores y habló de la necesidad de un esfuerzo conjunto para revertir este cuadro.
Castells, por su parte, renovó sus duros ataques contra el Ejecutivo y sostuvo que «este gobierno es totalitario, tiene un proyecto irrespetuoso de las ideas y cada día busca cómo puede avanzar sobre las libertades de los otros».
Del encuentro pluralista también participaron Fernando Chironi (UCR), la titular de Unión por Todos e integrante de IDEAR, Patricia Bullrich y el politólogo Ricardo Rouvier, entre otros.
A su turno, Bullrich coincidió expresamente con Carrió en la necesidad de ir hacia un «contrato moral» para reconstruir las instituciones. «Este vacío de las instituciones tiene dos vertientes: por un lado desde el Consejo de la Magistratura y en lo que respecta a la división de poderes y, por el otro, la desigualdad».
Bullrich se preguntó: «¿Cómo se construye la democracia en la desigualdad?», y reflexionó que hoy la «política es una corporación más, una empresa más. Algo o alguien que lucha por la caja y el recurso». (DyN)