Los huevos emojis con cinco expresiones para elegir. (Foto: Alfredo Leiva)
Sociedad

Los chocolateros le ponen color y creatividad al clásico de Pascuas

Estos días representan el pico de venta para las casas especializadas de Bariloche. Por eso le suman ingenio y actualidad a la tradicional golosina.

Cuenta la historia que los huevos de Pascua surgen de la celebración de la nueva vida y del inicio de la primavera (en el hemisferio norte) y que en el siglo XVII se adoptó la idea de decorarlos y hacerlos de chocolate.

Para ponerse a tono con esa historia y con esa tradición que se repite y endulza a esta altura del calendario, las fábricas de chocolate artesanal de Bariloche producen cada año miles de huevos de Pascua de todos los tamaños.

La cantidad exacta que se fabrica en este difícil 2019, nadie se atreve a precisarla porque en la actualidad hay empresas que tienen diminutos huevos para acompañar conejos o gallinas de chocolate, que aumentan la ecuación.

Rocklets en el relleno de uno huevo de chocolate. (Foto: Alfredo Leiva)

Durante todo el año, tres de cada cuatro turistas que visitan Bariloche se llevan chocolates y esa misma proporción se mantiene en Semana Santa con la opción del huevo de Pascua como prioridad al momento de llevar obsequios y souvenirs de la ciudad.

“Semana Santa representa el pico para las chocolaterías en venta y consumo”, destacó Francisco González del Pino, gerente de planta de Frantom, una de las fábricas que integra la Cámara de Chocolateros de Bariloche.

El huevo de Pascua es un producto “estacional” y solo se comercializa en los días previos a la Semana Santa, hasta el domingo de Pascua inclusive.

De ahí en adelante, la venta puede continuar solo unos pocos días, tal vez para aquellos turistas que dejan para el último minuto del viaje de regreso, la compra de los presentes para los niños de la familia, o también para aquellos que son alertados de que las promociones y remates de los huevos en las chocolaterías llegan a partir del lunes posterior a Semana Santa.

Un proceso delicioso

El proceso del huevo es con el mismo chocolate que se logra para las barras habituales pero se utiliza un producto más líquido para el moldeado, que se logra con más manteca y cacao en su base de elaboración.

“La distinción de cada chocolatería está en la elaboración y el relleno, la selección de ingredientes, el proceso con distintas técnicas de templado y el packaging. En el caso de los huevos hay un trabajo más artesanal en la decoración”, dijo Luis Brogger, presidente de la Cámara de Chocolateros de Bariloche y propietario de Tante Frida.

La decoración de los huevos de chocolate es a mano. (Foto: Alfredo Leiva)

Una apuesta a la creatividad

En Frantom, una de las tradicionales chocolaterías artesanales, con 15 años de historia, la producción de huevos comenzó en enero. “Tenemos una herencia artesanal y la idea este año fue salir del huevo tradicional y seguir incorporando novedades, orientando el producto a los más chicos”, señaló el gerente de planta Francisco González del Pino.

En esta chocolatería la mayor novedad está puesta en los huevos “emojis” de color amarillo intenso y con cinco expresiones distintas en el icono que es habitual encontrar en el menú de mensajería de cualquier red social.
“Lleva una técnica de coloreado especial y una mano artesanal muy fuerte”, destacó González Pino.

Además se pueden encontrar tortugas ninjas y unicornios como parte de la propuesta de Pascua.

En las vidrieras de las chocolaterías el packaging es digno de una competencia de diseño y cada fábrica se esmera en mostrar colores, nuevos diseños, relieves y novedades.

El ingenio este año está especialmente puesto en la confección de los huevos.

Se pueden encontrar huevos de colores, como uno en tono rosa viejo que elaboró Mamushka íntegramente natural, con chocolate blanco y frutos rojos que le aportan la tonalidad.

También hay otros decorados que simulan una pintura bajo la técnica del pincel. Mientras que en Tante Frida producen una mixtura de chocolates para crear un huevo de dos colores.

En Rapa Nui, otra clásica chocolatería de la calle Mitre, la principal calle barilochense, hay opciones de huevos de pistacho o marroc y una atractiva lata (que emula a las antiguas latas de galletas o bizcochos) en homenaje a los 75 años de la fábrica, con 60 mini huevos y el conejo de Pascua en su interior.

Las sorpresas del interior de los huevos también son parte del atractivo para los más chicos. Hay muñecos plásticos, peluches, juegos Lego, pins y hasta mini rompecabezas. Un combo atractivo para endulzar estos días de Pascuas.

Artesanales Vs industriales, la competencia de estos días

Los chocolateros de Bariloche advierten una competencia feroz con los huevos de Pascua industriales, que habitualmente se comercializan en los supermercados.

Esa expansión del producto industrial redujo el consumo del artesanal y en una de las tradicionales chocolaterías barilochenses, se pasó de una producción de 10.000 a 3.500 huevos de Pascua en los últimos años.

“La producción de huevos de Pascua con el tiempo se fue estancando. Más allá de la explosión de la industria en los supermercados, no hubo una potenciación de este tipo de producción que es una unidad de negocios dentro del negocio del chocolate”, opinó Luis Brogger, presidente de la Cámara de Chocolateros de Bariloche.

Los huevos de Pascua en la cocina de una fábrica artesanal de Bariloche. (Foto: Alfredo Leiva)

También coincidió Francisco del Pino, gerente de la chocolatería Frantom: “Juegan en contra las marcas comerciales, industriales, pero apuntamos a un chocolate de mayor calidad y con un sello artesanal”, afirmó.

A pesar de que el chocolate tiene una durabilidad alta de seis a doce meses y que se puede fundir y moldear nuevamente, la mayoría de las fábricas locales optan por ajustar la producción a la demanda y en los huevos especiales hay tirada limitada.

El huevo de Pascua promedio que más se llevan los consumidores varía entre 60 y 150 gramos.

En materia de precios, los industriales tuvieron un incremento muy por encima de los artesanales, a una proporción de 95 a 40 por ciento.

Números

De 60 a 150
gramos, es el tamaño de los huevos de Pascua más elegidos por los consumidores en Semana Santa.
1.000
Toneladas de chocolate se fabrican en Bariloche a lo largo de todo el año., pero la Semana Santa representa el pico de consumo.

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