“Los daños que producen los políticos”
¿No sería hora de ir cambiando o por lo menos atenuando los daños que nos producen los políticos? Cuando votamos, elegimos a un ilusionista y/o fantasioso que de economía sabe poco y nada. Pero elegimos según los beneficios que nos prometen, basados en políticas de hace años y/o siglos. Pero no tenemos idea de quiénes serán los que administrarán nuestros fondos. Esas personas son las que permitirán que nos lleven al fondo del pozo o que nos muestren la realidad. Hay que estudiar y capacitarse y no agarrar una guitarra y payar. Tenemos muy buenos economistas, entonces que se reúnan y formen una cámara que administre los dineros de los impuestos. Los proyectos faraónicos y/o fraudes que hagan los políticos serían evaluados antes por estos clarividentes. Lo mejor sería que respondieran con sus patrimonios propios a fin de evitar estafas al erario público. Los dineros, presupuestos y balances sólo “meterían mano” esos estudiosos. Los políticos estarían delirando, pero no empeñando al país. No hay fondos, no hay proyectos. Los dijo Jefferson en 1780: “Si permitimos que los gobernantes nos endeuden, pagaremos impuestos sobre todas las cosas”. Y pasó aquí y en el mundo. Cuando enfermamos, queremos al mejor, no al curandero ni hechicero. Entonces ¿para qué tenemos a los economistas? Juan R Müller DNI 6.086.742 San Luis
Juan R Müller DNI 6.086.742 San Luis
¿No sería hora de ir cambiando o por lo menos atenuando los daños que nos producen los políticos? Cuando votamos, elegimos a un ilusionista y/o fantasioso que de economía sabe poco y nada. Pero elegimos según los beneficios que nos prometen, basados en políticas de hace años y/o siglos. Pero no tenemos idea de quiénes serán los que administrarán nuestros fondos. Esas personas son las que permitirán que nos lleven al fondo del pozo o que nos muestren la realidad. Hay que estudiar y capacitarse y no agarrar una guitarra y payar. Tenemos muy buenos economistas, entonces que se reúnan y formen una cámara que administre los dineros de los impuestos. Los proyectos faraónicos y/o fraudes que hagan los políticos serían evaluados antes por estos clarividentes. Lo mejor sería que respondieran con sus patrimonios propios a fin de evitar estafas al erario público. Los dineros, presupuestos y balances sólo “meterían mano” esos estudiosos. Los políticos estarían delirando, pero no empeñando al país. No hay fondos, no hay proyectos. Los dijo Jefferson en 1780: “Si permitimos que los gobernantes nos endeuden, pagaremos impuestos sobre todas las cosas”. Y pasó aquí y en el mundo. Cuando enfermamos, queremos al mejor, no al curandero ni hechicero. Entonces ¿para qué tenemos a los economistas? Juan R Müller DNI 6.086.742 San Luis
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