Los escritores rionegrinos están de feria
Una importante delegación participa del stand de la provincia en la Feria Internacional del Libro
“Es la vidriera nacional de las letras y el encuentro internacional más grande de toda el habla hispana”. Así resumió el secretario de Cultura de Río Negro, Ariel Ábalos, la importancia para la provincia de estar presente en la Feria Internacional del Libro (FIL) de Buenos Aires, que comenzó el 21 de abril y se extenderá hasta el 9 de mayo en el predio de La Rural, donde cada edición pasan más de un millón de personas.
Ábalos explicó que a través del Fondo Editorial Rionegrino (FER) se convocó a los autores de la provincia. “Para que estén en un lugar de encuentro y den a conocer su obra. Se incentiva así la promoción de las letras de la provincia. Era fundamental participar”, señaló y mencionó, entre las actividades, los homenajes a Carlos Chingolo Casalla y, también, al gran periodista y escritor rionegrino Rodolfo Walsh.
En el stand de la provincia, que colaboró para que unos treinta escritores participen en la FIL, se realizan todos los días presentaciones de libros y firmas de ejemplares. “Sin ningún lugar a dudas es importante que la provincia pueda mostrar que tiene un fondo editorial que comienza de nuevo a ser pujante, después de un período de inactividad. Volvemos a participar con mucha energía porque lo merecen los escritores y los lectores”, señaló el secretario de Cultura.
El periodista Adrián Moyano, nacido en Buenos Aires y radicado en Bariloche desde 1991, presenta en la FIL el adelanto de una biografía del lonko (cacique) mapuche tehuelche Antonio Inakayal, cuya publicación está prevista para fines de mayo. “En un momento dado me invitaron a participar de organizaciones mapuches y este que presento ya es mi tercer libro”, recordó el autor de “Crónicas de la resistencia mapuche” y “Komütuam descolonizar la historia mapuche en Patagonia”.
Para Moyano la FIL es “un mega evento” con los pesos pesados de los grandes sellos de la industria editorial. “También están estos resquicios donde podemos traer nuestra palabra los escritores independientes del interior del país”, señaló. “Permite visibilidad fuera del lugar de donde uno es. En Buenos Aires somos ilustres desconocidos y tener la chance de hablar acá se agradece. Además también es muy valorado por la sociedad regional, por aquello de que nadie es profeta en su propia tierra. Cuando uno tiene la chance de venir a Buenos Aires quizá hasta tus propios vecinos prestan más atención a tu obra”, planteó.
El historietista Chelo Candia, que nació en Allen hace 49 años y vive en General Roca hace 15, está presentando en la FIL “Pow! 20 años de historia social y política”, que se publicará en mayo, aunque en Internet ya se está moviendo con la venta anticipada. “Acá reúno mi trabajo de historieta social y política hechas durante veinte años, que ya han circulado por la web o en la prensa militante en distintos lugares del país”, explicó. Allí trata temas de los pueblos originarios, los derechos humanos, la dictadura militar y las Madres de Plaza de Mayo, entre otros. “Hay un homenaje a Carlos Fuentealba. Son historietas que de alguna manera han sido hechas reclamando justicia”, dijo Candia, que comentó que aunque le gustan más “las ferias de los pueblos, estar en Buenos Aires aporta el encuentro con colegas y es interesante”.
La escritora Mirta Santiago reunió en “Las puntadas perdidas” los textos de seis alumnas de un taller literario que ella da en la biblioteca de Dina Huapi. “Cuando empezamos a escribir no pensábamos que iba a salir un libro pero después nos entusiasmamos. Son autobiografías”, contó Diana Pantanali, una de las autoras. “Escribimos un montón y hubo que seleccionar. Muchas de nosotras hemos vivido hecho históricos del país que nos marcaron mucho. Uno de los textos se llama marzo de 77”, detalló. “Que te respalde la provincia es muy importante para la difusión. También aprovechamos porque compramos libros para la biblioteca de Dina Huapi, con descuentos grandes”, dijo Pantanali, que trabajó toda su vida como bibliotecaria.
Susana Amuchastegui presenta en la FIL “La hija equivocada”, done aborda el vínculo de una madre y una hija. “Está el tránsito de la infancia y la juventud. Luego el salto grande a cuando los padres cambian y nosotros tenemos que empezar a ser los padres de ellos. Ayudarlos cuando no pueden seguir solos. De una hija equivocada a una que después comprende otras cosas”, describió Amuchastegui, que nació en Río Cuarto, en 1975 se mudó a El Bolsón y desde 1985 vive en Bariloche. Autora de “Luces de mi sombra” y “El potrillo y la mariposa”, entre otros, en 2010 ganó premio de poesía de la editorial Cuatro Vientos. La experiencia en la FIL “es algo maravilloso, se abren millones de puertas, te conectás con escritores. Es un poco caótico cuando uno llega de Bariloche pero también te da un montón de posibilidades”, valoró.
En tanto, Laura Calvo llegó a la FIL con los poemas de “Chimangos” y los cuentos de “Tándem”, publicado por la Editora Municipal Bariloche. “Tuve la suerte de ganar varios concursos. Los primeros fueron en Puerto Madryn y ahí edité mis primeros dos libros: ‘Conquista del árbol’ y ‘Poemas perros’”, recordó la autora, que nació en Laprida, provincia de Buenos Aires, y se mudó a Bariloche hace treinta años, en coincidencia con su comienzo en la escritora.
“Siempre es un momento de encuentro estar acá. No sé si aporta mucha visibilidad a los escritores que no estamos en Buenos Aires. Esto es una gran convocatoria, especialmente de editoriales. Sirve para compartir. Creo más en las movidas locales o regionales, que suelen ser más verdaderos. Pero no le resto importancia a esto, que es un gran vidriera. La vista de todos los argentinos está puesta acá. También es importante para las bibliotecas de todo el país que viene a abastecerse”, evaluó la escritora, que también coordina talleres de escritura.
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