Los padres de Carla piensan en ser querellantes

La idea es ser parte de la acusación contra la autora de los disparos.

Por Redacción

CIPOLLETTI (AC).- Los familiares de Carla Milla, la joven laboratorista asesinada en la clínica, analizan constituirse en querellantes en la causa contra Héctor Díaz, el travesti que se hace llamar Laila y que el sábado efectuó 27 tiros en el segundo piso. Ayer “Río Negro” accedió al testimonio de uno de los profesionales que intentó detener a la agresora: “rajá de acá”, “te dije que te vayas”, le advirtió en varias oportunidades al tiempo que le disparó. Ayer, el juez Santiago Márquez Gauna escuchó los testimonios de tres personas que presenciaron la balacera. La enfermera que recibió a Díaz realizó un pormenorizado relato y aseguró que intentó prohibirle la entrada. De todas formas, la agresora insistió en ver al médico Walter Núñez, sacó el revólver calibre 32 y empezó a gatillar. El papá de Carla Milla, que tenía 24 años, también se presentó ayer en el juzgado de instrucción 4 y mantuvo una charla con Márquez Gauna y con la fiscal Silvana García, que también participa de la investigación. “No puedo expresar nada, no le encuentro explicación a nada”, le dijo a un periodista de “Río Negro” visiblemente conmovido. La familia piensa constituirse en querellante a través del abogado Roberto Berenguer, aunque hasta ayer no se había firmado la designación. La agresora acusa a los médicos de la clínica de haber actuado de manera incorrecta en el tratamiento de su madre, que ahora está internada en el hospital Castro Rendón de Neuquén. Crudo testimonio “Río Negro” también accedió al testimonio de uno de los profesionales que intentó inmovilizar a la imputada. “El sábado estuve trabajando en la planta baja, entré a las seis de la mañana y después de las ocho escuché las primeras detonaciones. Me di cuenta de que pasaba algo cuando empezaron a gritar”, aseguró. Entonces subió corriendo las escaleras y se encontró de frente con Laila. “La conocía y sabía que era una persona problemática; una vez la sacó por la fuerza el personal de seguridad porque ella quería hacer el trabajo de los enfermeros y entonces discutía mucho con los empleados”, reveló. Díaz le dijo “rajá de acá”, apuntó y gatilló. Y el profesional se agachó y permaneció escondido. Después escuchó más detonaciones, pero en un momento advirtió que la agresora apretaba el gatillo y no tenía balas. “Intenté inmovilizarla y cuando la enfrenté sacó municiones de la cartera y me desafió”, manifestó. Otra vez volvió a disparar. “Te dije que te vayas porque tengo 50 balas”, le dijo en una tercera oportunidad. El profesional, cuyo nombre prefirió que no trascendiera, contó también que en el quirófano había unas 15 personas y que dos pacientes permanecían anestesiados porque estaban a poco de empezar las cirugías. Además admitió que en un momento los policías no se animaron a atravesar una puerta para arrestarla. “Uno de los pacientes se cansó de decirle que había una persona herida y finalmente cuando se entregó vimos que Carla estaba tirada, no pudimos hacer nada, la intentamos reanimar por más de una hora”, lamentó.

Juan José Thomes

Un médico contó ayer que cuando quiso inmovilizar a Díaz, aprovechando que el arma estaba descargada, ella sacó municiones nuevas y lo amenazó.

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