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Los pagos de PAMI e Ipross ponen en vilo a clínicas y sanatorios

La pandemia derrumbó la facturación y Feclir pidió cambios en el vínculo con la obra social de los jubilados. El instituto del Estado provincial registra fuertes atrasos.



Prestadores, referentes de PAMI y senadores, durante la reunión virtual de la semana pasada.

Prestadores, referentes de PAMI y senadores, durante la reunión virtual de la semana pasada.

El sistema que vincula al PAMI y al Ipross con las clínicas y sanatorios privados de Río Negro entró en zona de tensión con la pandemia de covid-19.

En la provincia, la obra social de los jubilados paga por cada prestación realizada a sus afiliados. En el resto del país es distinto, porque se mantiene el esquema capitado, basado en una suma fija mensual, a la que se agregan después sólo las prácticas extracápita, con sus correspondientes auditorías.

Con las medidas tomadas para prevenir el coronavirus, gran parte de la actividad de las instituciones de salud se paralizó. Y con ello, la facturación se derrumbó entre un 40 y 50 por ciento, según aseguran referentes de la Federación de Clínicas y Sanatorios Privados (Feclir).

La consecuencia: las instituciones de salud rionegrinas cobrarían casi la mitad de la facturación normal, mientras que sus colegas de otras provincias recibirán el mismo monto que siempre, porque nadie puso en debate hasta el momento el monto de las cápitas.  

El complejo panorama para los prestadores se complementa con la situación relacionada con el Ipross.

La obra social del Estado rionegrino registra deudas con el sector privado de la salud desde enero, sin que aparezcan soluciones más allá de la buena predisposición y el diálogo abierto con el titular del instituto, Alejandro Marenco.

Teniendo en cuenta que PAMI e Ipross concentran el 70 por ciento de la facturación de las clínicas, la semana pasada se realizó una reunión entre referentes de Feclir, autoridades de la UGL de PAMI y los senadores Alberto Weretilneck y Martín Doñate.

Durante ese encuentro, los prestadores plantearon la necesidad de que PAMI asuma la excepcionalidad del escenario y pague este período a partir de un promedio de la facturación normal de la etapa previa al covid-19.

“Se trata de los principales financiadores de nuestro sistema de salud. Los costos por la internación de cada afiliado con un caso sospechoso o confirmado de coronavirus todavía no están acordados. Pero nosotros tenemos enormes costos fijos, a los que no podemos responder si no cobramos de acuerdo a un esquema coherente. Entonces se propuso que se pague un promedio, avanzar en las negociaciones de los costos de los pacientes covid y si surgen diferencias a favor de las obras sociales, tomarlas a cuenta para pagos futuros”, explicó una fuente del sector privado.

Por su parte, el director de la UGL de PAMI, Diego Mel, junto con la coordinadora Daiana Neri, informaron que “la reunión fue muy positiva, porque desde los diferentes sectores nos comprometimos a trabajar de manera conjunta para encontrar soluciones que ayuden a la viabilidad económica de las instituciones prestadoras”.

Nos comprometimos a seguir pagando de la forma en que lo venimos haciendo que, según nos manifestaron los integrantes de la Federación de Clínicas y Sanatorios, mejoró desde que asumió la nueva conducción nacional del organismo y a conversar con ellas sobre la situación particular en la que se encuentran las clínicas y sanatorios de la provincia.

Diego Mel y Daiana Neri, director y coordinadora de la UGL de PAMI en Río Negro.

En ese sentido, Doñate expresó que ayudará a los prestadores en la gestión del Programa de Asistencia de Emergencia al Trabajo y la Producción (ATP) para el pago del salario complementario, que es la política que el gobierno nacional ha dispuesto para que el sector pueda afrontar el pago de salarios.

Respecto a Ipross, Weretilneck mencionó que trabajará para que la obra social provincial pueda mejorar la forma de pago a los prestadores privados.


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