Los que quedaron absueltos
NEUQUÉN (AC).- La causa “Nacimiento” que tuvo como procesados a integrantes de la familia Montecino terminó con cinco absoluciones, una de las cuales recayó sobre la madre de los líderes Yolanda Esparza Flores. Un inquilino de Ruth fue sobreseído porque los jueces no convalidaron el allanamiento en su departamento y las otras tres personas terminaron beneficiadas porque residían en Centenario, tenían muy poca cantidad de droga en su poder y no formaban parte de la banda. Yolanda Esparza Flores tiene 68 años y vive en una casa de la calle José Hernández, de Cipolletti. El día de los allanamientos, la Policía encontró allí 225.000 pesos guardados en el canasto de la ropa. Llamaron la atención los escasos ingresos de la jubilada, aunque era titular de varios vehículos. El tribunal la absolvió y consideró que no existen constancias que involucren a la mujer en el comercio de estupefacientes. “Bien pudo guardar el dinero a su hijo Héctor sin saber la procedencia”, se lee en la sentencia. Luis Linares, inquilino de Ruth en la calle Ecuador de Cipolletti, terminó absuelto porque el allanamiento realizado en su departamento fue declarado nulo. La Policía tenía sólo una orden para requisar la casa de Ruth y de su hijo. “Se trata de un ámbito domiciliario por completo extraño a la vivienda de Ruth”, consideraron los jueces. La situación del grupo de Centenario fue distinta. Cecilia Soto y su pareja Fabián Reyes (los dos ya están condenados en una causa anterior) tenían 2 gramos de cocaína en su casa y le alquilaban un local a una mujer que había puesto un almacén. El tribunal entendió que el dinero que secuestraron en ese lugar pertenecía a la inquilina y que los movimientos “compatibles con la compraventa de estupefacientes” observados no eran más que los clientes de la despensa. Hubo escuchas pero no se pudo acreditar la titularidad de la línea telefónica, que se sospechó pertenecía a Soto. Sobre la base de estos argumentos la pareja terminó absuelta, al igual que Daniela Vanesa Montecino (que no es familiar de Héctor). Esta mujer tenía 6,3 gramos de marihuana en su casa de Centenario. Vivía con su hija adolescente, que junto a su novio, permanecían parte de su tiempo en el lugar con un grupo de amigos. “No puede afirmarse con la certeza que requiere esta instancia que la sustancia tóxica hallada en el interior de una caja de zapatillas en la habitación de la adolescente perteneciera a la imputada”, se lee en el fallo.