Los rosarinos y un ejemplo de cordura

Redacción

Por Redacción

Aunque muchos esperaban lo peor, las 5.600 plateas que se pusieron a la venta para el partidazo del sábado, que se jugará en el Gigante de Arroyito, se agotaron ayer por la tarde sin que se produzcan incidentes.

Las ventanillas se abrieron a las 9:15 y la venta se extendió hasta las 17, mientras se alistaba la nueva cola para la venta de populares de hoy, que también se podrán conseguir en el estadio de Newell´s. Las plateas (que costaron entre 100 y 350 pesos) se vendieron a un ritmo lento y a las 15:30 ya no había cola, cuando restaban vender 200 tickets, que finalmente se agotaron una hora antes del cierre programado de las boleterías.

La policía informó que no serían 12.000 las plateas como estaba previsto, y el encargado del operativo, Osvaldo Toledo, aseguró que serían 4.000, y temía por incidentes. A las 11 llegaron las restantes 1.500 plateas, y con las boleterías abiertas se calmó el ánimo de los impacientes que acamparon desde el lunes pasado. «Salió todo bien», repitieron fuentes policiales.

Los barras de Central se acercaron con su jefe Andrés Bracamonte, algo que se repetiría hoy en el estadio Leproso.


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