Los “siete minutos de terror”
Cada vez más cerca de Marte, la sonda interplanetaria se aprestaba a iniciar, durante la madrugada de hoy, la parte más riesgosa de su misión: penetrar la atmósfera marciana y depositarse sobre la superficie del planeta rojo. Pasada la medianoche del domingo, la sonda Curiosity iba a someterse a la rutina calificada como “siete minutos de terror’’ que, si todo sale bien, termina cuando se desprenden los cables que depositarán la sonda suavemente dentro de un enorme cráter. Horas antes del aterrizaje –previsto a las 5:31 GMT del lunes– Curiosity seguía su trayecto sin inconvenientes. Pero “posarse en Marte siempre es angustioso”, advirtieron los expertos. (AP)