Los temas que sigue el mundo
El próximo presidente de Estados Unidos deberá lidiar con un amplio número de cuestiones de política exterior, algunas de las cuales pueden llevar al país a nuevos conflictos. • China. La relación será clave en el panorama internacional, cuando Pekín sigue exhibiendo su fuerza en Asia. En los últimos meses han crecido las tensiones de China con sus vecinos por reclamos territoriales, entre ellos Japón, que tiene un tratado de defensa con Estados Unidos. Obama afirmó que China es “tanto un adversario como un socio potencial”, mientras que Romney acusó a Pekín de llevar a cabo una “silenciosa guerra comercial” que está acabando con empleos estadounidenses. Si la relación con China está mal gestionada “el peor escenario nos llevará a la fricción y a una carrera armamentística en Asia”, opinan expertos. • Rusia. Obama habla de una nueva era y de más flexibilidad en su trato con Rusia, mientras que Romney quiere confrontar con más fuerza el “comportamiento agresivo y expansionista” apoyando también reformas democráticas. • Inmigración. Obama desea abrir una puerta a la ciudadanía a los inmigrantes ilegales que llegaron siendo niños. Romney, en cambio, está en contra de toda “amnistía” para los ilegales, a los que niega todo beneficio estatal, incluido el permiso de conducir. Propone sancionar a quienes empleen a indocumentados. • Siria. Obama se niega a armar a los rebeldes de la oposición, ya que teme que caigan en manos de extremistas islámicos. Aunque Romney está a favor de armar a grupos dignos de confianza, promete que no habrá suministro desde su país. • Irán. Tanto Obama como Romney coinciden en que un Irán atómico es inaceptable. Aunque Obama no descarta ninguna opción, espera que las sanciones den frutos. Romney quiere reforzar la presencia de la flota estadounidense en la región y trabajar más junto con Israel. • Israel/Palestina. Obama y Romney se decantan por la solución de los dos Estados: uno palestino democrático que coexista en paz con Israel. Romney amenaza con recortar la ayuda a los palestinos si persisten en lograr el reconocimiento en la ONU o forman un gobierno con Hamas.