Lucía había suspendido el tratamiento el día previo a la tragedia
CIPOLLETTI (AC).- Lucía Oviedo, la chica de 26 años que asesinó a su madre de seis puñaladas, había suspendido su tratamiento dos días antes de la tragedia. Se atendía con un psiquiatra en Cipolletti y el viernes ese médico le recetó nuevas drogas. Como le causaron efectos adversos dejó de tomarlas y el lunes a la madrugada entró en crisis y sufrió horribles alucinaciones. La jueza Sonia Martín, quien instruye la causa por el homicidio de Elena Oviedo (67), reunió todos los informes clínicos de la joven y enviará esa información a los peritos del Cuerpo Médico Forense. La próxima semana se realizará una junta médica que intentará determinar si comprendía la criminalidad de sus actos. Lucía tomaba medicamentos para la esquizofrenia, estabilizadores para el estado de ánimo y otra droga para una enfermedad que ataca al sistema inmunológico. Se supo a través de familiares que el viernes había empezado un tratamiento con nuevos fármacos. Pero el sábado se sintió afectada y suspendió las píldoras. Pasaron apenas 24 horas hasta que la chica entró en crisis. Cerca de la medianoche del domingo, su madre Elena notó el cambio de comportamiento y enseguida le pidió ayuda a una vecina, con quien mantenía una estrecha amistad. Lucía empezó con alucinaciones y su madre salió de la casa y buscó un auto para llevarla al hospital. Eran las dos de la madrugada del lunes, en la calle Formosa del barrio San Lorenzo, cuando Elena volvió a la casa y Lucía la atacó con un cortaplumas de navaja de acero. En medio de una psicosis su única hija le dio seis puñaladas, las últimas tres por la espalda, y la mató. Tras los gritos un policía de la Comisaría 32 derribó la puerta y entró a la casa. Encontró a la chica acurrucada, todavía con el arma blanca en la mano. Ayer la joven permaneció sedada y custodiada en una pieza del hospital, aunque recibió la visita de sus familiares más directos.
CIPOLLETTI (AC).- Lucía Oviedo, la chica de 26 años que asesinó a su madre de seis puñaladas, había suspendido su tratamiento dos días antes de la tragedia. Se atendía con un psiquiatra en Cipolletti y el viernes ese médico le recetó nuevas drogas. Como le causaron efectos adversos dejó de tomarlas y el lunes a la madrugada entró en crisis y sufrió horribles alucinaciones. La jueza Sonia Martín, quien instruye la causa por el homicidio de Elena Oviedo (67), reunió todos los informes clínicos de la joven y enviará esa información a los peritos del Cuerpo Médico Forense. La próxima semana se realizará una junta médica que intentará determinar si comprendía la criminalidad de sus actos. Lucía tomaba medicamentos para la esquizofrenia, estabilizadores para el estado de ánimo y otra droga para una enfermedad que ataca al sistema inmunológico. Se supo a través de familiares que el viernes había empezado un tratamiento con nuevos fármacos. Pero el sábado se sintió afectada y suspendió las píldoras. Pasaron apenas 24 horas hasta que la chica entró en crisis. Cerca de la medianoche del domingo, su madre Elena notó el cambio de comportamiento y enseguida le pidió ayuda a una vecina, con quien mantenía una estrecha amistad. Lucía empezó con alucinaciones y su madre salió de la casa y buscó un auto para llevarla al hospital. Eran las dos de la madrugada del lunes, en la calle Formosa del barrio San Lorenzo, cuando Elena volvió a la casa y Lucía la atacó con un cortaplumas de navaja de acero. En medio de una psicosis su única hija le dio seis puñaladas, las últimas tres por la espalda, y la mató. Tras los gritos un policía de la Comisaría 32 derribó la puerta y entró a la casa. Encontró a la chica acurrucada, todavía con el arma blanca en la mano. Ayer la joven permaneció sedada y custodiada en una pieza del hospital, aunque recibió la visita de sus familiares más directos.
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