Luis Salinas y David Lebón en Bariloche
Dos citas ineludibles con lo mejor de la música argentina.
Raro privilegio. En una misma semana Bariloche tendrá a dos de los mejores guitarristas que ha dado la historia de la música argentina: Luis Salinas y David Lebón. Contar sus historias es contar también la historia del rock, el pop, el jazz, el folclore y la fusión de nuestro continente. Si bien en el ambiente musical vernáculo abundan los buenos guitarristas, Salinas y Lebón juegan en otra liga. Ambos han demostrado ser capaces de ir más allá de las virtudes técnicas. Sus esfuerzos como intérpretes, como compositores, como líderes de agrupaciones ampliamente conocidas, siempre procuraron encontrar una voz propia. Un sonido que marque la diferencia. Salinas –tocará hoy a las 21:30 en La Baita– atraviesa desde hace una década o más una etapa de consagración absoluta a la que muy pocos instrumentistas pueden acceder. Solo o en compañía de otros grandes, Salinas impuso una sonoridad respetada por una mayoría. Sean éstos neófitos o especialistas. Su digitación es tan pura, tan vertical y exquisita, y el efecto que provoca, tan indiscutible, que sus recitales tienden al lleno permanente. De un modo quizás didáctico Salinas introdujo las posibilidades jazzísticas en los ambientes populares al impregnarlas de timbres folclóricos. O bien se podría alegar que es completamente al revés. Adrede se alejó del ciclo cautivador del riff y de los contrapuntos típicamente rockers entre guitarra y batería para sumergirse en registros melódicos capaces de abrir cualquier cerradura. La lista de sus acompañamientos es una suerte de relato que explica su música. Salinas ha tocado con Tomatito, Jaime Torres y B. B. King, por mencionar sólo a algunos artistas que cuentan con su admiración. Su regreso a la zona es una buena noticia. Poco importa, la verdad, si viene a presentar un disco nuevo o a pasar lista a sus temas de toda la vida. Sus espectáculos apuran una cita con la nostalgia. Un paisaje construido con piezas de distintas épocas y que nos suena cercano y entrañable. Por su lado, Lebón –mañana a las 21 en La Baita– llega a estas tierras para presentar “Parado en el medio de la vida”, un espectáculo con el que recorre su extensa trayectoria como músico pero también como figura del arte nacional. La banda de Lebón es un reflejo de su historia. Está integrada por instrumentistas que van de los 27 a los 50 años. Lebón es otro de los íconos de la cultura roquera que han sobrevivido a batallas diversas. Él también, como Charly García y Keith Richards, tuvo su piscina y su palmera. Sus seguidores ya lo vieron acariciar el cielo con las manos para después caer hasta los necesarios refugios muy lejos de los paparazzis. El sonido de su guitarra tiene la impronta de los grandes guitarristas americanos, como si hubiera nacido sabiendo cuál era el secreto que esconden las leyendas del blues y el rock. Alguna vez Lebón dijo que tocaba para improvisar. Y cuando improvisa el tiempo vuela. Aunque, como escribió años atrás, el tiempo es veloz.
Claudio Andrade candrade@rionegro.com.ar