Malón viene de gira a la zona

El grupo de heavy metal inicia una gira por la región que los llevará este viernes a Cipolletti, el martes a Viedma y el miércoles a Sierra Grande. Antes, Romano habló con “Río Negro”.

Por Redacción

MÚSICA

Malón fue creado en 1995, disuelto en el 98, temporalmente rearmado en 2001 con nuevo cantante y reunido nuevamente en el 11 con la formación original, Claudio O’Connor en voz, el guitarrista Antonio Romano, Claudio Strunz en batería y el bajista Karlos Cuadrado, como teloneros de Megadeth. Conocido principalmente por sus letras combativas y su lucha por los derechos humanos, para mediados de este año el cuarteto sacará nuevo compacto de estudio.

La recorrida por la región, parte del amplio tour patagónico, comienza en Meet, Cipolletti, este sábado y sigue en Sala Del Libertador, Viedma, el 13, y el Polideportivo Municipal de Sierra Grande, el 14, con material inédito y el ya el citado DVD.

Serán encuentros para abrazar el volumen, el canto y la energía del histórico cuarteto. “Eso es el heavy metal. A muchas bandas del género le pasa lo mismo, nacionales y extranjeras como Megadeth o AC/DC. El argentino es así, de corear, de llevar banderas, de inventar cantitos para los grupos que aman. Después son fanáticos y la pasión del metalero es bien distinta a la de cualquier otro estilo de música. El que sigue el metal no es justamente porque hay una máquina de publicidad detrás”, dice Tano Romano a “Río Negro”

–Tampoco porque los chicos sean lindos.

–¡Menos! (se ríe) Es porque les llega al corazón y lo llevan en el corazón. Debe ser, creo, parecida a la pasión por el fútbol. Para nosotros, como músicos, imaginate qué se siente escucharlos mientras tocamos.

–No sólo es sonido potente, solos de guitarra o un tipo particular de voz en Claudio, sino también contenido preciso que alude a situaciones pasadas y presentes de Argentina…

–El heavy metal es así. Son poquititas las bandas que no hablan de los problemas sociales que vivimos, de cuestiones que nos pasan. Las letras documentan momentos y hechos que atravesamos, tratando de alguna manera que la gente no olvide para que eso no vuelva a ocurrir. Escuchar tantos pibes cantando las letras, está bueno porque lo tienen presente. Quizás sea el pago que tenemos por dedicarnos toda una vida a esto. Yo, los músicos de Malón y otros del palo, arrancamos cuando el género no se conocía en el país. Al principio éramos muy poquitos y de vez en cuando nos cruzábamos con un metalero en la calle. Era raro ver uno igual que yo… En ese momento, no nos imaginábamos que iba a lograr lo que logró. Hoy ver tantas bandas, tantos colegas, tanta gente y pibes que nos comentan que se metieron en la música por escuchar nuestras canciones, llega más allá de un sueño. Es enorme que la banda genere esto, que convoque a tantos metaleros.

–Estar encarando una gira kilométrica por Patagonia, representa un contacto diferente con el público?

–Acá en Buenos Aires tenemos tantas bandas y recitales que la cosa se divide y saben que si no nos ven hoy, lo pueden hacer mañana. Pero cuando salimos a las provincias, no pasa eso. Capaz que nos ven ahora y deben esperar varios meses o un año para que ocurra de nuevo. Entonces, se vive, se siente de otra manera y los pibes nos demuestran una pasión distinta. Se siente su cariño, que nos están esperando o que viajan muchos kilómetros desde su pueblo hasta Sierra Grande, Viedma o Cipolletti.

–A dedo, de onda en algún camión.

–Sí… Lo sabemos y lo revaloramos. De alguna forma generamos cosas lindas para que ellos anden tanto para vernos. Nosotros damos siempre lo mejor que podemos y tratamos de que se vuelvan contentos y llenos con un buen espectáculo con buenas luces, puesta y sonido. Lo de Malón sale como sale porque detrás hay un equipo de asistentes detrás de un objetivo: que todo salga bien. Esto es de todos, los que tocamos y los que nos escuchan.


Exit mobile version