Maltrato físico y emocional: los problemas que enfrenta la niñez de Neuquén

El equipo de atención al maltrato y abuso sexual infantil del hospital Castro Rendón asistió este año a más de 500 chicos y chicas. En los últimos años aumentó la negligencia en el cuidado.

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La Línea 102 comenzó a funcionar en 1999 en el contexto de la asistencia que brinda el hospital Castro Rendón. (Foto: florencia salto )

“La característica de la niñez de Neuquén es que es sufriente: muchos niños solos, con distintos grados de soledad, y no solamente niños pobres”, explicó Mónica Gatti, referente del equipo de atención al maltrato y abuso sexual infantil del hospital Castro Rendón. Hasta octubre de este año fueron asistidos por las profesionales 527 chicos y chicas, de los cuales 244 –el 46,29%– tienen entre 5 y 12 años. De ese total 198 casos ingresaron por la Línea 102, a la que se comunican docentes, familiares, vecinos que advierten vulneraciones de derechos, y 181 lo hicieron a través de la guardia o el consultorio, lo que constituyen las dos principales vías de acceso.

Gatti afirmó que la mayor cantidad de situaciones recibidas son de maltrato físico y emocional. “Lo que aumenta con los años es la negligencia”, apuntó. Esta se define como la omisión en el cuidado, que contempla un gran abanico de circunstancias.

“Son chicos que faltan a los turnos sistemáticamente, no se les hacen los controles, tienen reiterados accidentes en el ámbito familiar y vos notas ahí que hay una falla. Aumenta mucho la negligencia en función de que hay una variable que se cruza y es el consumo: niños solos, muy chiquitos y por ahí a los papás se les escapan a la calle o situaciones de abuso que han surgido alrededor de esto”, indicó Gladys Lima, integrante del equipo.

Su compañera, Paola Gordo, sumó: “se han detectado muchos niños con dosaje positivo en el nacimiento. Eso significa que la mamá consumió durante el embarazo y el bebé nace con algún grado de intoxicación.”

El equipo hoy no está en condiciones de brindar tratamiento oportuno a estas familias, una red de apoyo a la crianza, a raíz de que se han generado vacantes que no fueron cubiertas (ver aparte). A esto se agrega la imposibilidad de abordar situaciones por falta de, por ejemplo, un sistema que trabaje con las madres que presentan consumos abusivos. “Hay un déficit muy importante, porque no tenemos internación de mujeres en el servicio de adicciones”, planteó Gordo.

La Línea 102 se puso en marcha en 1999, en el contexto del hospital, y fue pensada para intervenir en la prevención. Alcanza sólo a Neuquén capital. No funciona las 24 horas, pero si tiene una asistencia directa, con una operadora durante el día. Por la noche hay un contestador que recibe los mensajes, a los que posteriormente se les brinda una respuesta.

El 46,29% de los niños y las niñas que fueron atendidos este año tiene entre 5 y 12 años.
FLORENCIA SALTO

 

“El 102 atiende niños de toda la ciudad: escuelas públicas y privadas. Niños en situación de marginalidad, niños que tienen necesidades básicas cubiertas, pero sufren situaciones de maltrato y abuso, porque el maltrato está relacionado con la historia de vida de los padres: pobres o no pobres. Hay situaciones de maltrato que se repiten. En todo caso un niño que come todos los días y que va a la escuela, va a tener, quizás, algunas cuestiones de su futuro que puedan estar aseguradas. Un niño que no va a la escuela, come mal y además lo maltratan, está mucho más complicado”, manifestó Gatti.

El abuso sexual infantil tiene lugar en ámbitos intrafamiliares y del entorno cercano. De allí que el grueso de los casos se denuncian cuando los chicos ingresan al nivel primario y encuentran la posibilidad de hablar. “A diferencia del maltrato físico en el abuso no hay prevención primaria: hay detección precoz. Por eso el mensaje a los niños es “contá si algo te pasa”. La contrapartida de eso es que haya alguien que escuche: un familiar que escucha, un docente que escucha y una justicia que escuche. Muchos escalones, uno al lado del otro”, precisó Gatti.

Remarcó: “en la medida que hay en las escuelas campañas de ESI (Educación Sexual Integral) eso hace que los niños puedan hablar. Eso con los niños escolarizados. Con los niños no escolarizados en la medida que los pediatras tienen posibilidades de detectar situaciones sospechosas tenés posibilidades de una detección lo más precoz posible” (ver aparte).

De 0 a 4 años se atendieron en lo que va del año 178 niños. Julieta Katcoff, una de las trabajadoras sociales del equipo, insistió en que por ello urge la cobertura de cargos médicos. “En la medida en que no haya ingreso de pediatras que puedan estar en la primera línea, detectando estos casos, se va complejizando la situación de los niños. Va toda hilvanado en la cadena de negligencias de parte del Estado”, mencionó.

La referente del equipo señaló que los adolescentes hacen más uso de la línea que los chicos. “Los niños son más de pedir ayuda. Le cuentan a una maestra y la maestra les facilita que llamen al 102. Es encontrar a un adulto disponible, un adulto que mire, que escuche y que sea sensible al dolor de un niño”, subrayó. Aclaró que en todas las denuncias se garantiza el anonimato de quien se comunica a la línea.

“La crianza es un tema difícil, no hay que idealizarlo. No todos llegaron a ser padres y madres de la misma manera”, dijo Lima. Para Gatti es prioridad desnaturalizar el maltrato a los chicos, sostenido sobre la noción de que son propiedad de las familias. “Sigue existiendo esta idea de que un golpe a tiempo previene. La verdad que eso no es así: ni las madres, ni los padres tienen el derecho, ni la obligación de golpear a sus hijos. Los niños tienen derecho a recibir buenos cuidados. No es necesario el insulto, ni la descalificación. Necesitamos una sociedad que deslegitimice el maltrato físico”.

Casos

Algunas de las profesionales que trabajan en el equipo de atención al maltrato y abuso sexual.
Florencia Salto

 

La aplicación de la ESI es un punto clave

La marcha por los derechos de los niños se realiza en Neuquén anualmente en el mes de noviembre.
Mauro Pérez

 

“Las docentes piden ayuda para los chicos, son muy comprometidas, tanto en llamar al 102 y dar aviso como en llevarlos a la Justicia”.

Mónica Gatti es referente del equipo en el hospital Castro Rendón.

Datos

120
de los diagnósticos que hizo el equipo, hasta el 9 de octubre de este año, fueron de maltrato físico y 107 emocional.
84
corresponden a casos de abuso sexual infantil, en su mayoría intrafamiliares.
38
diagnósticos de negligencia (la omisión de cuidado) hubo hasta el momento, y 57 de negligencia grave, según las estadísticas del hospital.
“Las docentes piden ayuda para los chicos, son muy comprometidas, tanto en llamar al 102 y dar aviso como en llevarlos a la Justicia”.

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