Manifestantes desafían los -23°C en la calle
Escena
KIEV, Ucrania (AP/DPA).- La oposición ucraniana ignora por el momento las condiciones impuestas a cambio de una amnistía para los manifestantes detenidos y no ha abandonado ninguno de los edificios ocupados. Durante varios años, Ihor Medelyan trabajó para un gobierno al que no apoyaba. Soportaba su empleo en un canal de televisión del Estado sólo porque amaba ser un periodista y tenía una familia a la cual alimentar. Pero Medelyan simplemente no pudo aceptar la postura de su empleador después de la represión policíaca contra manifestantes antigubernamentales hace dos meses que fue tan brutales que pintó de sangre las aceras. El Primer Canal Nacional, un vocero del gobierno, culpó a los manifestantes por provocar a la policía, lo cual contradecía la versión de innumerables testigos. “Hubo un momento en el que dije: ‘Mi familia, por favor perdónenme, pero me tengo que ir. Simplemente debo renunciar y dejar todo atrás’’’, comentó Medelyan, de 32 años, mientras estaba de pie frente a barricadas montadas cerca de edificios del gobierno. Medelyan no está solo. En todos los campamentos de manifestantes hay historias de ucranianos que han dejado sus empleos o que lo han condenado tras la represión El Parlamento aprobó el miércoles una amnistía pero para que entre en vigor exige la liberación de los edificios públicos. Pese a ello, los opositores anunciaron que seguirán con sus protestas en la plaza de la Independencia (Maidan) de Kiev, donde miles de personas desafiaron gélidas temperaturas de hasta 23 grados centígrados bajo cero. Exigen la liberación sin condiciones de todos los detenidos. La Fiscalía general cifró en 234 los manifestantes detenidos en todo el país . Sin embargo, los opositores aseguran que seis manifestantes murieron y hablan de 2.000 heridos y 30 secuestrados.