Más facilidades que no resolvieron el problema

Por Redacción

Si hoy hubiera que trazar un perfil del estudiante promedio que concluye la secundaria, sería “un alumno que egresa con grandes carencias en su formación académica y por eso le cuesta insertarse en el mundo de los estudios superiores y en el trabajo”, opina Vitullo. El profesor revela que el “arrastre de carencias” viene de la primaria. “Creo que si tuviéramos que tomar un examen de ingreso en Nivel Primario, no pasa ni el 50%”, agrega. Advierte que es frecuente ver chicos que “son promovidos sin acreditar sus estudios”. “Pero no vengo a echar culpas a la escuela primaria. Creo que hay que revisar todo el sistema, pero nos encontramos con alumnos que llegan al Nivel Medio simplemente porque tienen la edad pero no tienen los contenidos internalizados y acreditados para el Nivel Medio. Tenemos alumnos de los cuales recibimos el legajo de su escuela primaria y de puño y letra de la maestra se aclara que terminó el 7º grado pero tiene un nivel de conocimientos de 5º grado. Todos lo saben, lo pueden decir los equipos técnicos que leen los legajos de los alumnos”. “Yo vengo planteando desde toda la gestión (del exgobernador Miguel) Saiz que hay que analizar lo que está pasando en el sistema educativo, adentro de las escuelas, con los actores. Esto no se pudo hacer en toda la gestión Saiz y estoy esperando que la gestión de Weretilneck, con (Marcelo) Mango como ministro, inicie esto, pero hasta ahora no hemos podido hacerlo… no hubo ni siquiera señales”. Menos exigencias En el primer año del Nivel Medio, desde el presente ciclo lectivo se comenzó a aplicar una nueva resolución que estipula que los alumnos pueden promocionar con hasta tres materias adeudadas –a la vez que también se flexibilizó el sistema de faltas– “pero tampoco ha dado resultados porque, no obstante, también hubo un nivel de repitencia interesante. No soluciona nada porque se trabaja sobre las consecuencias pero no sobre las causas”, indica el profesor. En primer año de la secundaria, el nivel de no promoción de primero a segundo año se aproxima al 35% en promedio. “Antes la consecuencia era: el alumno repetía y tenía 16, 17 años, y estaba en primer año. Entonces qué hicieron, no se analizó por qué el alumno repetía reiteradas veces, dijeron ‘Pongamos un tope de edad’. Ahora, el alumno que excede los 15 años no puede estar en primer año de una escuela diurna, entonces pasa a la nocturna por sobreedad. Sólo un dato ilustra lo que está pasando en general. Un colegio nocturno, de plan de cuatro años, terminó el primer trimestre con una totalidad de 130 alumnos en primer año en Roca. De esos 130, sólo cinco aprobaron todas las materias y 97 adeudan entre tres y más materias”, concluye.