Más flexibles, las tarjetas locales ganan espacio

La retracción experimentada por las tarjetas de crédito internacionales favoreció a las empresas de la región. Aceptan Lecop y atrasan vencimientos. Desde enero suman cada vez más clientes.

Redacción

Por Redacción

Una crisis difícilmente pueda tener un lado bueno, pero así como la devaluación de la moneda permitió una notable recuperación de rubros como el turismo, con la atracción de extranjeros que se vieron beneficiados con el cambio, también las tarjetas de crédito locales han experimentado una revalorización espectacular. Los empresarios del rubro aseguran que el uso de los «plásticos made in casa» creció proporcionalmente a limitaciones que implementaron las tarjetas internacionales.

Para graficar la parálisis en la utilización de las grandes tarjetas basta con decir que algunos bancos ya están cobrando más del 100 por ciento anual en las tasas de interés que se aplican sobre el saldo deudor. Las variaciones son fijadas por cada banco y ante los constantes incrementos -en función del precio del dólar- son cada vez menos los clientes que compran a crédito a través de firmas mundiales.

«En los dos últimos meses el uso de la tarjetas de cooperativas y empresas locales recuperó un espacio que habían perdido a manos de las «fuertes» como Visa, Mastercard, American Express, entre otras», dijo Miguel Reyes Zungri, de Codene, el clearing del comercio local. El dirigente dijo que no tienen por el momento cifras que permitan apreciar con la precisión de los números el fenómeno, pero las señales son inequívocas para sostener que el público se volcó masivamente a las tarjetas locales.

«El crecimiento del empleo de nuestra tarjeta va de la mano con la restricciones que han impuesto las internacionales. Empezando por el corte de la financiación. Las extranjeras admiten un sólo pago, en cambio nosotros hemos ampliado la financiación. Otro factor es la facilidad para acceder al servicio, con menos exigencias», señaló Ricardo Arias, prosecretario de Crediguía.

Crediguía es genuinamente neuquina, tiene una trayectoria de 25 años en esta ciudad, registra más de 1.000 comercios adheridos y abarca Neuquén, Centenario, Plottier y Cinco Saltos.

Sin dudas que esta cooperativa de comerciantes locales fue la que mejor aprovechó la situación. «Es notable el incremento que se ha experimentado. De las 20.000 tarjetas que hay en circulación, un buen porcentaje fueron otorgadas desde que estalló la crisis en diciembre pasado», señaló

En Neuquén también circulan Carta Máxima, Tarjeta Automática y Tarjeta Actual, todas netamente locales. Otra estrictamente neuquina es Topsy Card, que otorga la cadena de supermercados y sirve para comprar sólo en sus sucursales y las de Bomba.

Sin ser una tarjeta de crédito la «Joven», de la Fundación Nueva Generación, también es una opción para afrontar las crisis. «Es para obtener descuentos en las compras. Ya hay más de 150 comercios adheridos, que ofrecen bonificaciones de un 5% hasta un 30% para los cerca de mil asociados al sistema», señaló Miguel Mercau, desde Comunicaciones de Nueva Generación.

Otras tarjetas que operan en la zona y vieron crecer su cartera de clientes desde principio de año son Carta Automática y la roquense Faro, que hasta ahora no han suspendido los planes de pago en cuotas y además reciben pesos, Lecop y cheques. Por esto días también intentan lanzar promociones atractivas y accesibles para el bolsillo de los clientes, que la usan con frecuencia como medio de pago (ver aparte).

El rubro también vio durante los últimos meses el auge de la Tarjeta Naranja, que primero se insertó en el mercado cordobés y hace un par de años llegó a esta región para operar -en principio con una cadena de supermercados- dentro de un vasto espectro de comercios. (AN / AR)

Para estatales y clase media

No fueron pocos los clientes, sobre todo estatales y profesionales de clase media, que optaron durante los últimos meses por adherirse a los sistemas de pago ofertados por empresas regionales.

El gerente de Carta Automática, Marcelo Combret sostuvo que «es esperable que la gente sienta temor para realizar compras con tarjetas, debido a los posibles incrementos de las cuotas. Nosotros hicimos una fuerte campaña de comunicación para que los usuarios sepan que las cuotas son fijas y en pesos, que es algo que alivia en estos días. Esta política de mantenerlas congeladas nos permite diferenciarnos de la competencia y reafirmarnos en el país».

Ante el panorama de los rumores del cierre del sistema bancario, que ya tiene asfixiadas a varias entidades financieras en el país, Combret asegura que la empresa se mantiene con un «expectativa cautelosa». «Tenemos dos opciones: apostamos al país o nos retiramos del mercado. Nos inclinamos por lo primero».

Desde Faro, aseguran que en las últimos tres meses el perfil de clientes cambió considerablemente. «Ahora hay muchos docentes y judiciales, empleados del Estado que no cobran sus haberes desde hace meses. Nosotros no cobramos cargas punitorias y las morosidades son altísimas, pero bueno, intentamos contemplarlas». Se mantiene también un plan de pago hasta 8 cuotas y agregaron que «la regla de oro de este sistema es que el cliente compra con la tarjeta a precio de contado, y no a precio de lista. (AR)

Sin reglas fijas

«Cuando nadie te da nada, Crediguía te da todo», es el eslogan de la Cooperativa Administradora de Ventas a Crédito, tal la denominación de Crediguía, que a la vez de identificarla sintetiza los fines que se propone.

«Este mes, precisamente, hemos ampliado la financiación de los créditos de seis a ocho cuotas. Por eso y muchas otras ventajas es que la gente escoge la tarjeta», señaló Ricardo Arias. Agregó que por ser una cooperativa no persigue un objetivo de lucro y eso marca una diferencia sustancial.

Los montos de los créditos van de acuerdo a la capacidad de respuesta de cada solicitante, pero hay un gran margen de usuarios, desde los que registran los ingresos más modestos a grandes empresarios.

Los comercios asociados son de los más diversos rubros y en los últimos tiempos se ha incrementado el abanico de posibilidades.

Por su parte, la tarjeta de crédito Carta Andina es promocionada como «la primera y única tarjeta de Bariloche». Opera hace nueve años, pertenece a la firma Carta Andina SRL, y cuenta además con sucursales y comercios adheridos en El Bolsón, Villa La Angostura y San Martín de los Andes.

Dese las oficinas se informó que «el límite de compra tiene inicialmente directa vinculación con el importe del sueldo, pero con el tiempo este puede ampliarse, en base a los cumplimientos del usuario». «Es una tarjeta local, todos nos conocemos y por ello no hay reglas fijas», explicaron.

La tarjeta tiene buena aceptación en el comercio local y es una de las muy pocas que aceptan las estaciones de servicio.(AN / AB)

Qué ofrecen para captar clientes

Con datos ofrecidos por «Lien» de la cooperativa Credi-Allen limitada y «Credicom» de Cipolletti, a continuación se detallan las características básicas de las tarjetas de crédito regionales:

– Montos: se relaciona con los ingresos que percibe la persona que solicita la tarjeta. Hay un comité de evaluación que define la aceptación de las solicitudes y la cantidad de dinero que puede alcanzar el total de compras a crédito. «Por lo general se le da el margen de lo que marca el recibo». Si se solicita un límite de crédito mayor, debe presentar una garantía a la empresa.

– Planes de crédito: en pesos. La cantidad de cuotas varía según la empresa. Los intereses son progresivos según las cuotas. En Credicom el máximo es de 6%.

– Gastos de mantenimiento: sólo si se realizan compras. Es un porcentaje que ronda el 3% (Lien) para gastos administrativos y sellado (en la primer compra).

– Se puede pagar con pesos y Lecop. Algunas también reciben cheques.

– No tiene costo de entrega ni de renovación. Las tarjetas adicionales no tienen costo.

– No cobran intereses por pago fuera de término a estatales y jubilados, hasta que no perciben sus salarios.


Una crisis difícilmente pueda tener un lado bueno, pero así como la devaluación de la moneda permitió una notable recuperación de rubros como el turismo, con la atracción de extranjeros que se vieron beneficiados con el cambio, también las tarjetas de crédito locales han experimentado una revalorización espectacular. Los empresarios del rubro aseguran que el uso de los "plásticos made in casa" creció proporcionalmente a limitaciones que implementaron las tarjetas internacionales.

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