Más vigentes que nunca
La primera impresión fue sorpresa, y a partir de allí un carrusel de recuerdos invadieron mi mente y llegaron a mi corazón. Fue cuando al recorrer las góndolas de un súper me encontré con los caramelos Sugus, y las viejas y queridas pastillas DRF, aquellas que llevábamos al cine de mi pueblo, cuando daban dos películas que “se cortaban sí o si” cuatro o cinco veces por función, y en el intervalo nos canjeábamos con los amigos revistas de historietas que ya habíamos leído en casa. También encontré botellas de Hesperidina, trago muy solicitado en la barra de cualquier boliche y que creía no existía más. En el kiosco de la esquina sigue sin faltar nuestro fiel compañero de aquellas épocas, Billiken (si nos habrá tirado una soga, no?). Y en zapaterías y almacenes siguen firmes las Alpargatas, como diciendo “aquí no ha pasado nada” o “lo pasado no pisado”. Solo me faltaría un par de inmaculadas zapatillas Flecha, que nuestros padres compraban con esfuerzo y lucíamos orgullosos. Todos estos lindos recuerdos me hacen no olvidar una hermosa época que ya se fue y vale la frase: “la pucha que vale la pena estar vivo”, porque en la era digital estamos más vigentes que nunca. Jorge Cañizares DNI 11.612.108