“Massa y Scioli = kirchnerismo”

Convencido de que UNEN ganará la Rosada, Ricardo Alfonsín sostiene que Massa y Scioli deben ser enfrentados como un único bloque ideológico.Se ratifica en un “no” al PRO.

Por Redacción

entrevista: A Ricardo Alfonsín, dirigente radical

CARLOS TORRENGO

carlostorrengo@hotmail.com

— ¿Cómo se va a insertar en la campaña de UNEN para la Rosada?

— ¡De lleno! Ya tengo los timbos preparados. La causa es amplia, generosa… necesaria. ¡Y vamos a ganar!

— ¿A quién imagina ganando la interna de UNEN para presidente?

— A un radical, y si no es radical, el que sea de UNEN. Pero a ganar. El kirchnerismo comienza a ser historia… emite colores crepúsculo.

— Por ahora pintan dos candidatos por la UCR: Julio Cobos y Ernesto Sanz. ¿Dónde pondrá usted sus fichas?

— No es hora de que hable de eso.

— ¿Pero va a apostar?

— ¡Por supuesto!

— ¿Puede ser un poquito más generoso en la respuesta?

— Prefiero pasar por amarrete. En su momento me definiré.

— ¿Cómo se lleva con Sanz?

— Bien, sí, sí. No somos amigos, pero estamos en el mismo proyecto.

— ¿Cómo se lleva con Julio Cobos?

— Bien, sí, sí. No somos amigos, pero estamos en el mismo proyecto.

— ¿Y si -porque piruetas tiene la historia- la interna la gana Lilita?

— O habrá piruetas, habrá una interna. Si ganara ella, a trabajar para que gane.

— Recuerdo una cabeza en “La Nación” con su padre diciendo que no se imaginaba a Lilita presidenta, ¿recuerda?

— Sí, claro… bueno, ella nos había agraviado bastante… ¡Política! Acá lo que importa es el adelante.

— ¿Qué es el adelante en este caso?

— Hay dos cosas que millones de argentinos consideran que no es lo mejor para el país. Una: más de lo mismo, o sea que mantenga el poder, cosa bastante improbable. Otra: volver atrás. O sea, que se impusieran aquellas ideas propias de los ´90. Por ejemplo y desde la economía, que el mejor gobierno es el que menos gobierna.

— ¿Desde dónde bloquear electoralmente estas posibilidades?

— Desde concepciones socialdemócratas.

— Bueno, hoy este es un concepto amplio…

— Nada de retiro del Estado, tampoco de la política “manejar el Estado” en nombre del Estado, en nombre del interés general y no del capitalismo de amigos. El Estado transparente…

— Rumbo a ese “adelante” que usted menciona, ¿se ratifica en su oposición a una alianza UNEN-PRO?

— Absolutamente. Hace a la ideología. No soy de los que se ruborizan cuando se habla de ideología. No es malo tener diferencias. Hace al honor plantearlo, decirlo. Pensamos distinto en infinidad de cuestiones, ¿para qué vamos a juntar la hacienda?

— ¿Pero finalmente qué hará UNEN en este dime y direte?

— Nadie en UNEN está debatiendo este tema. Pero el kirchnerismo, en una actitud “seissieteochesca”, alienta que UNEN cruje alrededor de incorporar o no al PRO.

— ¿Cuáles son sus diferencias puntuales con el PRO?

— Ideológicas, palabra que tiene mala prensa. ¿Qué más claro?

— No me niegue que suele haber plasticidad en ese manejo. Lo dice la historia. Si, porque suceden las cosas, una mañana abre el diario y se desayuna de que UNEN inicia conversaciones para armar campamento con el PRO, ¿qué hace, puntualmente marcaría diferencias con el macrismo?

— Diría que ellos votaron contra la privatización de YPF, yo no coincido; votaron a favor de la ley de reforma de accidentes de trabajo que presentó el kirchnerismo y yo no coincido; están a favor del sistema de capitalización y no les preocupa lo que se haga en ese tema, y yo no; estuvieron con el ALCA, yo no… ¡Juntarse para ganar, no… yo no estoy en esa!

— Oscar Aguad está impulsando un acuerdo UNEN-PRO. ¿Prosperará?

— Oscar es un dirigente radical, uno. No representa, en relación al PRO, lo que es el pensamiento dominante en UNEN.

— ¿Hay algo que, de hecho, desde la experiencia que otorga la historia, resulta ser eje de lo que no hay que hacer a la hora de luchar por el poder?

— ¡El voluntarismo!

— Bueno, en ustedes los radicales… casi una religión en materia de voluntarismo…

— ¡No es así, no es así!

— Vayamos a la pregunta…

— Cuando por razones electorales se suma lo diferente, no se comprende la particularidad que la aritmética le inyecta a la política: nos juntamos para ganar pero luego no podemos gobernar…

— ¿La Alianza?

— No hay comparaciones automáticas. Herencias distintas. Nació condicionada por la Convertibilidad… no tuvo el “yuyo” mágico. Otro tema.

— Sanz sostiene que el volumen fuerte de UNEN es la UCR por su despliegue territorial: más de 600 intendentes de los 2.700 que tiene el país, etcétera. ¿Esto le garantiza algún hándicap a la UCR en relación a UNEN?

— Es volumen, sí. Pero UNEN ha definido un método para decidir sus candidatos. Tenemos que ser cuidadosos al hablar de estas cuestiones… ¡En la cancha se ven los pingos!

— ¿Quién es más rival para UNEN: Massa o Scioli?

— El peronismo. Los dos son peronistas. Y los dos han sido funcionales a la reproducción del poder del kirchnerismo. ¿O nos olvidamos qué fue Massa… o Alberto Fernández? Massa-Scioli= kirchnerismo. Me rompe la paciencia cuando ahora a Massa lo hacen emerger como paladín de las instituciones, de la moderación… ¿Cuántas veces fueron él o Alberto Fernández -en tanto jefes de Gabinete cada uno en su tiempo- a rendir cuentas del funcionamiento del gobierno como lo establece la Constitución Nacional? ¿Cuántas? ¿O no fueron consustanciales con la arrogancia y el desprecio con lo distinto con que gobernó y gobierna el kirchnerismo?… ¿O yo viví en otro país?

— La gente va hoy sobre la política en términos muy directos, replegó el “que se vayan todos”. Pero clava el “soluciones ya”. ¿Cómo reflexiona este proceso?

— La política ha perdido capacidad de maniobra. Hay un desfasaje entre el plano de operación de lo que sucede en la economía a partir de la globalización y el desarrollo tecnológico, o sea un fenómeno mundial, y el plano de operación de la política, que se circunscribe a lo nacional, estatal, territorial.

— ¿Un tema de poder, concretamente?

— Sí.

— ¿Y entonces?

— Me parece que comienza el tiempo de reflexionar sobre algún tipo de regulación, siempre hablando a escala internacional, de la economía y de mundialización de acuerdos políticos para operar en estos temas.

— Todo muy lindo, pero ¿por dónde empezar?

— Un punto de partida quizá sea repensar Naciones Unidas, Banco Mundial, FMI… Hay que regular el accionar de este capitalismo depredador, que por depredador se parece a ciertos procesos políticos muy nuestros.

— ¿A cuáles?

— Al kirchnerismo. Depredó la política, la economía. Todo…

— ¿Cómo se planta ante el comenzar a reflexionar sobre ir al sistema parlamentario?

— Hay que instalar el debate. Entre otras razones, porque alienta la alianza entre partidos que piensan en los mismos términos, cuestiones… una irracionalidad. Uno con quien no se puede juntar es con quien no piensa igual en temas esenciales para la vida del país. Puede juntarse solamente en determinadas circunstancias de la vida del país… Y no está mal no juntarse con quien no se piensa igual. Hace a la política. Y además es un diseño útil en clave a la rigidez del sistema presidencialista. Esto está muy claro.

— ¿Cuándo comenzar a debatir el tema?

— No con este gobierno y las mayorías que construye vía el populismo, el clientelismo. Además hace a la naturaleza del peronismo no atenuar el hiperpresidencialismo… Les interesa el ejercicio del poder por encima de para qué el poder. No le importan las razones, que en todo caso las cambian.

— ¿Está dispuesto a alentar el debate sobre el parlamentarismo en el seno de un gobierno de UNEN?

— Sí. No soy candidato a nada, pero soy militante de la democracia.

— ¿Fue un fracaso la reforma constitucional del ´94 en materia de atenuar el protagonismo presidencial vía Jefe de Gabinete?

— Ninguna institución funciona bien si las conductas las violentan.

— ¿La presencia de esas conductas sólo está en la política?

— ¡No, también atañe a amplios sectores de la sociedad! En todo caso, la dirigencia debería ser un ejemplo de respeto a la institucionalidad… Acá se “baypasean” el derecho y las instituciones por muchos lados.