Matar al monstruo al que alimentaron
análisis
DUBAI.- Estados Unidos y las monarquías del Golfo se reúnen hoy en Arabia Saudita para crear una coalición contra el Estado Islámico (EI), el “monstruo” al que alimentaron y ahora quieren matar, según analistas.
“Es lo que intentan ahora, ahogar al monstruo que alimentaron”, afirma François Heisbourg, de la Fundación para la Investigación Estratégica (FRS).
Durante tres años, influyentes personalidades de Arabia Saudita, Catar y Kuwait financiaron a grupos armados sunnitas en Siria. Tenían el acuerdo tácito de sus gobiernos, que, de concierto con Washington, Londres, París o Ankara, se movilizaban para que cayera el impopular régimen de Bashar Al Assad, recuerdan los expertos.
El instituto Conflict Armament Research reveló, en un informe divulgado el lunes, que el EI combatía en Irak con armas estadounidenses destinadas a la oposición moderada en Siria.
Además, los cohetes antitanque utilizados por el EI son “idénticos a los cohetes M79 entregados por Arabia Saudita a las fuerzas que operaban bajo la bandera del Ejército libre sirio” (ESL, oposición moderada), según este informe.
Para Estados Unidos todo empezó a cambiar cuando a principios de junio el EI –que se ha atraído a parte de los combatientes de Al Qaeda en Siria– lanzó una fulgurante ofensiva hacia Irak, apoderándose de importantes regiones del país, y de campos petroleros iraquíes.
“El EI amenaza los intereses estadounidenses y muestra hasta qué punto la intervención de Estados Unidos (de 2003 en Irak) ha fracasado. El EI había aparecido en Irak en 2006 y sobrevivió a la salida de las tropas norteamericanas en 2011” explica Mathieu Guidère, profesor de estudios medioorientales en la universidad de Toulouse (Francia).
Las monarquías del Golfo son ahora conscientes de la amenaza que representa el EI para su propia estabilidad. Como ocurrió con Afganistán en los años 90, temen el retorno de combatientes fanatizados después de luchar en Siria o Irak.
Un estudio del Soufan Group, citado por “The Economist”, indicó recientemente que había a fines de mayo en Siria 12.000 combatientes de 81 países, de ellos 3.000 de Occidente y 2.500 de Arabia Saudita.
Cruda advertencia
El rey saudita Abdalá advirtió a Occidente que sería el próximo objetivo de los yihadistas si no se produce una rápida reacción. “Si no es así, estoy seguro de que en un mes llegarán a Europa, y un mes más tarde, a Norteamérica”, afirmó.
(AFP)